Han probado en ratas que el aumento de la temperatura conlleva beneficios terapéuticos El ensayo en humanos se realiza en Canadá por la falta de personal del equipo santiagués
29 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?ás del 80% de los pacientes con anorexia nerviosa padecen también hipotermia, con lo que la temperatura de su cuerpo es inferior a lo deseable. Y esta hipotermia se relaciona también con una elevada actividad física. Comprender cuál es el mecanismo que regula estos procesos puede resultar clave para combatir una enfermedad que tiene un índice de mortalidad de entre el 10% y el 15%, especialmente entre los jóvenes. Y esto es lo que ha hecho un grupo de investigadores de la Facultad de Psicología de Santiago dentro de la Unidad de Venres Clínicos. En un experimento realizado con ratas, el equipo, dirigido por el profesor Emilio Gutiérrez García, descubrió que la hiperactividad de estos animales respondía a un mecanismo biológico activado de forma involuntaria para poder calentar su cuerpo. «Nuestra interpretación es diametralmente opuesta a la convencional, que asegura que la actividad excesiva en pacientes con anorexia nerviosa es una mera estrategia para quemar calorías», explica Gutiérrez García. Y ante un incremento exagerado de la actividad física, las ratas también ingirieron menos comida. Conclusión: las cobayas acabaron perdiendo peso. Mecanismo de defensa Lo que los investigadores gallegos han deducido del experimento es que si se aplica calor, las ratas no tendrán que activar sus mecanismos de defensa para defenderse de la hipotermia y, por tanto, comerán mejor y ganarán peso. Ésta teoría es la que se ha demostrado en un modelo animal y la que también se está intentando probar en humanos. De hecho, y raíz del estudio del equipo de Santiago, la Universidad de British Columbia (Canadá), que colabora con el grupo gallego, ha realizado dos ensayos clínicos con personas. «El primero ya ha concluido y, aunque los resultados no han sido espectaculares, sí son esperanzadores, porque también hemos notado una gran satisfacción entre los pacientes». El segundo ensayo también ha finalizado, aunque todavía se están analizando los resultados. En ambos casos, la aplicación de calor para reducir la hiperactividad se hizo mediante la introducción de chalecos térmicos o por medio de sesiones controladas de sauna. Otro método que se ha probado es ubicar a los pacientes en habitaciones calientes. ¿Por qué el ensayo clínico no se ha realizado en Galicia cuando el equipo santiagués lleva más de ocho años trabajando en el proyecto? La respuesta es sencilla, porque en la unidad donde se lleva a cabo la investigación no hay personal suficiente. «Está saturada con el trabajo que ya tiene», sostiene Emilio Gutiérrez, quien también subrayó que la financiación que han recibido para llevar a cabo el experimento ha sido mínima. «Sólo nos ha ayudado Caixanova», dijo. Otro de los aspectos que el científico destaca de la investigación es el hecho cada vez más evidente que relaciona la anorexia con el clima, ya que esta enfermedad es más frecuente en países de climas fríos y, por contra, apenas tiene incidencia en los cálidos.