Un pederasta se libra de ir a la cárcel por ser demasiado bajo

Tatiana López CORRESP. | WASHINGTON

SOCIEDAD

25 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Un preso estadounidense no cumplirá su condenada por «no dar la talla» para vivir en la cárcel, según la jueza encargada del caso Kristine Cecava. Richard W. Thompson, de 50 años de edad, había sido condenado a ingresar en prisión tras ser encontrado culpable de un delito de abuso sexual a un menor. Sin embargo debido a su corta estatura, apenas 155 centímetros, la magistrada encargada de encarcelarle ha preferido sustituir su condena por diez años de libertad vigilada ya que, según ella, «su condición física le haría imposible sobrevivir en un centro penitenciario». La jueza, quien es conocida por haberse negado a conmutar la silla eléctrica por la inyección letal a un condenado a muerte, no se ha ahorrado los reproches para Thompson: «Usted es un violador de niños y eso es un crimen imperdonable», ha leído en su dictamen. En la decisión judicial se incluye también la prohibición de que el reo comparta habitación a solas con un menor o viva con alguna mujer con hijos». Además, se someterá a un seguimiento durante meses.