Podía dedicarle hoy este artículo en exclusiva a los Windsor , porque, además de ser mis preferidos, esta semana están que se salen. Pero antes voy a contarles que Julia Roberts actuará en Broadway, en Nueva York, durante doce semanas con la obra Three Days of Rain, de Richard Greenberg. Actuará de la mano de Joe Mantello y con los actores Bradley Cooper (de la serie de televisión Alias ) y Paul Rudd ( 200 Cigarettes ). Los neoyorquinos están encantados con la llegada de la actriz y han agotado las entradas para las primeras funciones. Antes que la Roberts, en Broadway actuaron otras estrellas hollywoodienses , como Isabella Rosellini, Jessica Lange, Kathleen Turner y Whoopi Goldberg. Y es que, ya se sabe, aunque te paguen una millonada por media toma, el contacto con el público no tiene precio. Ahora, sí, ahora les cuento lo de los Windsor. Isabel II ha puesto anuncios en la prensa local de Bournemouth, una ciudad turística en la costa sur de Inglaterra, en los que busca mayordomos y amas de llaves para sus palacios. La soberana, que normalmente anuncia esas vacantes en revistas de hostelería, ha decidido poner los anuncios en la prensa de esa zona porque tiene mucha tradición de restaurantes, hostales y hoteles. ¿Se imaginan a la Casa Real española anunciándose? Por si eso fuera poco, la reina inglesa nombró ayer Sir al cantante Tom Jones, que lleva más de cuarenta años cantando por los mundos del Señor. Y Jones, que recuerden que se hizo famoso por su sex appeal y porque las chicas le lanzaban sus sujetadores al escenario, tuvo un requiebro para la soberana: «Es adorable. Tiene una bonita sonrisa y todo su rostro se ilumina cuando sonríe», añadió Jones. Parece que el joven Enrique está libre y cualquier chica en edad de merecer puede hacerse ilusiones con un noviazgo. Si usted no está en ese grupo, siempre le quedará el consuelo de ir al museo de cera de Londres, el de Madame Tussauds , y hacerse una foto con su figura que, como pueden observar en la fotografía, tiene locas a las propias empleadas del lugar. Es lo que tiene la realeza. No quiero ser repetitiva, pero ahora le toca el turno a Camilla . Ya saben que está de viaje por la India con su marido. Pues el caso es que se ve que los astros no la acompañan, porque no levanta cabeza: el martes se cayó al suelo cuando fue a sentarse en una silla que Carlos de Inglaterra le acababa de retirar; ayer casi le da un desmayo cuando paseaba por Artiya, en Rajastán, donde el termómetro superaba los 40 grados de temperatura; esta semana también se manchó de barro cuando, después de plantar un árbol quiso regarlo y se salpicó, y finalmente, en un centro de desarrollo tecnológico se mostró muy interesada por unos fármacos hasta que preguntó para qué eran y le dijeron que pastillas anticonceptivas. «¡Oh!, yo no necesito esto», dijo con humor desde sus 58 años. Y es que, pese a los percances, Camilla no pierde la sonrisa. Salieron las revistas y en todas es portada la familia de Rocío Dúrcal, cuya muerte, no por esperada, fue menos dolorosa.