«El Sudoku hace adictos»

Alejandro Posilio LA VOZ | MADRID

SOCIEDAD

BENITO ORDÓÑEZ

Este empresario editorial nunca pensó que el pasatiempo alcanzaría un éxito tan grande y resalta que se puede ver gente jugando a él en cualquier parte del mundo

09 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?ste japonés de 54 años, casado y con dos hijas, es un apasionado de los juegos y del juego. Por eso en 1983 se embarcó en crear la editorial Nikoli, la factoría que provee al mundo de sudokus. -¿Cómo descubrió el Sudoku? -En 1984, un día que perdí mucho dinero en las apuestas hípicas, volvía a mi despacho desesperado con una revista estadounidense de pasatiempos. Como no sé inglés, sólo pude resolver uno, llamado colocación de números, sin ninguna explicación ni conocimiento idiomático. Me alegré tanto que coleccioné números atrasados. Vi que era muy interesante y le di vueltas hasta que creé un pasatiempo propio. -¿Qué beneficio obtiene quien hace sudokus? -No busco como objetivo de mi creación ningún beneficio. Hay médicos y expertos que dicen que se desarrollan la lógica y el intelecto. Esto me beneficia en las ventas, pero como creador no espero que produzca beneficio a nadie. Sólo es un pasatiempo. Si se hace para algo, no es pasatiempo. -¿Los niños que resuelven sudokus entienden mejor las matemáticas? -No aporta este beneficio. Puede aumentar el grado de satisfacción y de curiosidad al ir encontrando nuevas posibilidades, pero no beneficia directamente al aprendizaje de las matemáticas. -¿A un matemático le resulta más fácil resolver un sudoku que a un filósofo? -No tiene absolutamente nada que ver. -¿Por qué el éxito internacional del Sudoku? -Es un fenómeno no esperado ni buscado. Simplemente quería ofrecerlo a la mayor cantidad posible de personas. Pero la manera de divertirse hoy en día es pasiva. La falta de participación y el saber hacer uno mismo, poder verificar su capacidad y gozar cuando se completa, esto no se da en otras diversiones. Quizá sean los factores decisivos. -Hoy en día se tiene poco tiempo para el ocio. ¿Es incompatible el Sudoku con la lectura? -La ventaja del sudoku es que se puede comenzar y dejarlo cuando uno quiera. Si se sigue mucho tiempo, llega un momento en que uno se harta, y puede volver a leer. Pero cuando se está leyendo, suele entrar el gusanillo y se regresa al Sudoku. -¿Uno de los factores del éxito es que son cifras y no letras? -Efectivamente, parte del secreto está en manejar únicamente los número del 1 a 9, su simplicidad. Pero es una consecuencia. Desde el inicio no buscaba este hecho. Por ejemplo, en los crucigramas en los que intervienen letras y palabras que requieren cierto nivel de intelecto o conocimiento del idioma. Pero el sudoku puede ser para cualquier persona. Sólo requiere cierta concentración e imaginación. Hay muchas posibilidades de entrada, y hallar la más sencilla y fácil es clave. Aquí entra el factor de la imaginación. -¿El Sudoku engancha? -Sí, crea adictos. -¿Existe un perfil determinado de las personas que hacen sudokus? -No. En cualquier rincón del mundo se puede encontrar gente haciendo sudokus. Me hicieron esta pregunta en Inglaterra, y respondí que había similitud entre Japón y el Reino Unido, porque el clima es húmedo e impide salir a la calle. Consecuentemente, hay más tiempo para dedicarle. Pero parece ser que esto no es así, porque también está triunfando en países del sur, como España y la India. -¿Cuánto tiempo tarda usted en hacer un sudoku? ­-Últimamente no hago ninguno. Puedo tardar entre 15 o 20 minutos si es fácil. Mis creadores no tardan ni dos en encontrar la solución, en lo que un principiante tardaría unos 45 minutos.