El telescopio terrestre de Calar Alto, en Almería, y el observatorio espacial Spitzer de la NASA han detectado la colisión de cinco galaxias en la constelación Pegaso, según informó ayer el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la agencia aeroespacial de EE. UU. La enorme onda expansiva de la colisión, a unos 300 millones de años luz de la Tierra y mucho más grande que la Vía Láctea, fue detectada por el telescopio de Calar Alto mediante luz visible emanada por hidrógeno candente. El observatorio astronómico hispano-alemán de Calar Alto, en la sierra de los Filabres, cuenta con cuatro telescopios. Las imágenes proporcionadas por el observatorio espacial mostraron en el llamado Quinteto de Esteban, formado p or las cinco galaxias, una explosión «increíblemente turbulenta» de gases formados por hidrógeno. Este tipo de moléculas, a diferencia del hidrógeno atómico, se desprenden de su energía a través de vibraciones detectadas en el espectro infrarrojo. «Este gas de enorme expansión es el hidrógeno molecular más turbulento que se haya detectado jamás», indicó el JPL, que no aclaró cuándo ocurrió el descubrimiento. Añadió que los astrónomos quedaron sorprendidos no sólo por la turbulencia del gas, sino también por la enorme fuerza de la emisión.