Directo al corazón

R. D. Seoane A CORUÑA

SOCIEDAD

Eduardo

Tiene 12 años y ayer llegó solo a A Coruña desde Madagascar para operarse de una cardiopatía congénita. Tierra de Hombres lo ha traído dentro de sus viajes a la vida

14 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?erome no dijo ni media palabra. Las cámaras y los flashes lo deslumbraron en un recibimiento inesperado. Tiene 12 años y su madre sólo 27. Pero ayer no viajaba con él a pesar de haber cruzado un continente. «Para ahorrar gastos», explicaba Raúl Besada, la persona de Tierra de Hombres que se ha traído al chico para operarlo del corazón. Su billete cuesta lo que cuatro Play de las que dejaron los Reyes por cientos en esta esquina del mundo. En la otra, en la de Jerome, el pequeño comparte una única habitación, alquilada, con su hermana de 5 años y sus padres. Tienen televisión, en blanco y negro. Todo un lujo. Y su padre tiene trabajo, es funcionario. Pero no hay agua potable ni posibilidad de que alguien le cure el hueco del corazón con el que nació. La esquina de Jerome está a quince horas de vuelo con escalas en París y Madrid, y Elena Pernas, de Aviación sin Fronteras, lo acompañó en la última. A cambio, él llegó a abrazarla. «Ni durmió, ni comió, apenas habló.... está nerviosísimo y muy cansado... es un niño buenísimo», resumía. La biografía de Jerome no es nada común. Su madre se quedó embarazada con 15 años. A los 16 y para no mancillar más el honor familiar, se casó. Nació Jerome con una dolencia de la que, si todo va bien, será operado en breve en los quirófanos del Teresa Herrera para dejar atrás una forma de respirar. Desde los dos meses ha ido perdiendo aliento y no es ésta la primera vez que la familia, en su situación, se planteó evacuarlo. Un especialista de isla Reunión determinó que no se podía esperar más y ahí apareció el pequeño gran milagro de Tierra de Hombres. Amalia y Santiago Cuando salía de la terminal, un poco asustado, sólo otra persona estaba casi tan nerviosa como Jerome. Amalia, su madre de acogida en A Coruña. Vive en Oleiros con su marido, Santiago, y sus cuatro hijos. «Nos enteramos por el periódico del proyecto de Tierra de Hombres y nos pareció que podíamos incorporarlo a la familia, a mi familia; parecía sencillo... tenemos mucha ilusión por poder ayudarlo, por saber hacerlo... no lo conocemos de nada», balbuceaba Amalia mientras el avión tomaba tierra. También lo abrazó nada más atravesar la puerta de recogida de equipajes. Mañana, el equipo del área infantil del corazón del hospital coruñés, que coordina Claudio Zavanella, examinará al pequeño. «Su historial médico nos llegó hace unos días, ya está aquí y ya lo han visto los médicos», explica Besada. Porque la llegada de Jerome no ha sido nada improvisada. «Llevamos un año trabajando», añade. La lista de espera para venir a operarse a Galicia, también en Madagascar, podría ser interminable. «De nada sirve hacer el esfuerzo de traer a un niño si después allí no cuenta con las condiciones necesarias para recuperarse», explica el coordinador de Tierra de Hombres. Es el primero de una lista de la oenegé. Cuenta con voluntarios que acompañarán al niño en el hospital e, incluso, con gentes e instituciones que donan fondos. Jerome estará «el tiempo imprescindible». Un mes, más o menos, antes de regresar del viaje a la vida.