Michael Jackson me puede. Es un señor (por decir algo) que siempre logra sorprenderme, y teniendo en cuenta lo que veo y leo es ya difícil. Ahora resulta que el cantante, que ha fijado su residencia en Bahréin, ha sido descubierto en el vecino Dubái en el interior de un lavabo de mujeres vestido como una árabe. Sí, como lo leen. Según la crónica que envía la agencia Efe, «Jackson decidió esconderse en una librería próxima cuando comprobó que una multitud acudía al lugar donde se encontraba, al que también se dirigió una patrulla de la policía, añadieron las fuentes». Fue en el centro comercial Ibn Batuta, de Dubái, y allí la dependienta australiana de uno de los comercios afirmó que el cantante estadounidense vestía una abaya , una túnica larga que cubre a las mujeres árabes hasta los pies, y que se cubría la cabeza con un velo tradicional habitual entre las féminas musulmanas. No tengo comentarios. Por fin una buena noticia. Jude Law y Sienna Miller han vuelto. Muchos de mis lectores -en verdad, lectoras- sabrán a qué me refiero, pero, como soy una experta del background (antes llamados antecedentes), les cuento la historia. Jude Law es un pésimo pero guapísimo actor inglés que estaba casado con otra actriz, Sadie Frost , a la que dejó, dicen las malísimas lenguas, por el amor de una incipiente estrella, Sienna Miller. Sienna es una joven profesionalmente desconocida en España, pero que en Gran Bretaña, no me digan por qué, sienta cátedra todo lo que luce. El caso es que el amor Law-Miller era tan fantástico que se hablaba de boda. De repente, allá por la Navidad, la boda primero se pospuso y después se desconvocó. Enseguida saltó el escándalo: Jude había engañado a la bella Sienna con la niñera de sus hijos -los de él, que tuvo con Sadie Frost- y es que a nadie con dos dedos de frente se le ocurre contratar a una niñera joven y bastante atractiva para atender a los hijos de Law (bueno, tal vez a su ex mujer sí se le ocurrió). El resto, lo ocurrido en los últimos meses, es lo lógico para este final de ayer: él se mostró arrepentidísimo del desliz (je, je) y le juró una y mil veces amor eterno. Ella se hizo de rogar y le dio más calabazas que Mayra Gómez Kemp. Pero al final el amor triunfó, Sienna le perdonó la infidelidad (yo no aguantaría tantos meses diciendo no a Jude Law) y ayer entraron, cada uno por su lado, eso sí, al estreno de la película Casanova en Los Ángeles, en la que ella participa. Por cierto, acertado el nombre... Ya se sabe la fecha del bautismo del primogénito de Federico y Mary de Dinamarca , el 21 de enero próximo. Sin embargo, hoy cumple un mes la criatura y todavía no se sabe cuál es su nombre. ¿Cómo le llamarán en palacio?: pse pse, bebé, nené, cuchi cuchi, tú, usted, Alteza, ejem... Los daneses desean que se llame Christian , según los sondeos, un nombre vinculado a la casa real del país, sobre todo en el año del doscientos aniversario del Hans Christian Andersen . Pero así estaremos, en ascuas del todo, hasta que a las doce del mediodía del 21 de enero (hora española) se desvele el misterio. Cuánto me alegro de que doña Leonor sea ya doña y Leonor desde el mismo momento de nacer. Es un descanso para el pueblo llano.