EE.UU. y cinco países se unen contra el cambio climático al margen de Kioto
SOCIEDAD
Estados Unidos, China, Australia, Japón, India y Corea del Sur anunciaron ayer por sorpresa en Vientiane (Laos) la firma de un acuerdo para reducir la emisión de gases de efecto invernadero. El pacto no tiene objetivos ni fechas y no pretende, según los firmantes, sustituir al Protocolo de Kyoto, que entró en vigor en febrero pasado y mediante el cual treinta países, entre los que no están ni EE.UU. ni Australia, se comprometieron a reducir sus emisiones en un 5,2% con respecto a sus niveles de 1990, antes del 2012. Estados Unidos, Australia y las cuatro grandes potencias asiáticas emiten casi el 50% de los gases de efecto invernadero del planeta. No obstante, el acuerdo no es vinculante, no tiene objetivos ni calendario estable, y ya ha provocado las primeras críticas ecologistas. «Paz con tiroteos» «Un acuerdo sobre el cambio climático que no limita la contaminación es comparable a un acuerdo de paz que autoriza los tiroteos», criticó el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) en Ginebra. Por su parte, Greenpeace estima que «esconderse detrás de acuerdos secretos y selectivos no permitirá reducir las emisiones como exige el protocolo de Kyoto» . El nuevo acuerdo es fruto de casi un año de negociaciones y pretende fomentar la investigación tecnológica y científica dirigida a crear energías limpias para las economías de mayor consumo del mundo. Los firmantes insistieron ayer en subrayar el carácter complementario del acuerdo, que en ningún caso, reiteraron, pretende sustituir a Kioto. Entre otros objetivos, el pacto de Vientiane contempla la colaboración de los seis firmantes en áreas como la del gas natural licuado y el gas metano, así como en el campo de las energías nuclear y geotérmica, entre otras. De los seis países que lo han suscrito, sólo Japón está también obligado por Kioto. Australia y Estados Unidos se desmarcaron en su día de aquel Protocolo alegando que su puesta en práctica provocaría un exagerado incremento de los precios de la energía, lo que dañaría sus respectivas economías y causaría la pérdida de millones de puestos de trabajo. Por su parte, China y la India fueron incluidos en el listado de países en vías de desarrollo a los que se eximió de cumplirlo en una primera fase. Por otro lado, algunos expertos consideran que el anuncio del acuerdo supone un revés para el primer ministro británico, Tony Blair, por parte de dos de sus mejores aliados, que no le informaron del mismo en las recientes reuniones que mantuvo con ellos: el presidente norteamericano George Bush, a quien acogió como anfitrión de la cumbre del G-8 celebrada a principios de este mes en Escocia; y el primer ministro australiano, John Howard, con quien Blair se entrevistó la semana pasada en visita oficial a Australia.