Bajo un sol de justicia, cerca de 2.600 danzantes de todas las edades tomaron ayer en Vigo la calle Venezuela, escenario del Día de la Muiñeira, que alcanza su edición número 35. En total 150 grupos, algunos llegados de distintos municipios de la provincia, así como del coruñés de Rianxo. El acto reunió a numerosos espectadores, que buscaron la sombra en todo momento. Igual que los participantes durante los descansos, siguiendo las indicaciones del director de la Escuela Municipal de Danza, Wenceslao Cabezas, Polo. Éste lamentó la negativa incidencia que está teniendo el descenso de natalidad, ya que se ha reducido el número de niños y niñas entre cuatro y ocho años. El Día de la Muiñeira es el preludio de otras dos citas ya también arraigadas, la del ensalzamiento del traje gallego (18 de junio) y de la Mostra do Traxe GTradicional (29 de julio). El objetivo es común, difundir el folclore y conservar las tradiciones.