recibió ayer la medalla de la Ciudad de Sevilla en reconocimiento a su labor solidaria para con la urbe y por el hecho de que la aristócrata, aunque madrileña de nacimiento, es sin duda sevillana de corazón. El acto, celebrado el día de San Fernando, patrón de la ciudad, estuvo presidido por el alcalde hispalense, Alfredo Sánchez Monteseirín, y el presidente de la Junta, Manuel Chaves. Es curioso pensar que la ciudad de Sevilla haya esperado hasta ahora para reconocer a una de sus vecinas más ilustres. El Palacio de las Dueñas, su residencia sevillana, es todo un símbolo, tanto para la ciudad como para la casa de Alba. No por hablar de que duquesa y villa están siempre unidas -feria de abril, semana santa, toros, beneficiencia...- y que todo lo que hace esta singular mujer es recogido por la prensa rosa (y no tan rosa) de medio país. Además de a Cayetana, la ciudad entregó sus más preciados galardones al pintor Luis Gordillo, el escritor Manuel Mantero, el cantaor Antonio Núñez Chocolate y al inspector jefe de la Policía Manuel Muñoz . ? Depardieu, en Jerusalén Cambio de tercio y me voy a Jerusalén. Allí, el actor francés Gerard Depardieu está participando en el festival de cine local para promocionar su película Prefiero que sigamos amigos. El actor aprovechó la visita para darse un garbeo por uno de los lugares turísticos-religiosos más emblemáticos de la ciudad: el Muro de las Lamentaciones. Allí, tocado con un yamulka (solideo judío) depositó el consabido papel con una oración. La frase que se me ocurre es el dicho popular «a la vejez, viruelas»: recordarán que hace unos años, no muchos, el actor descubrió a San Agustín y a quien quería oírle repetía que con él (no hay que olvidar que es uno de los «socios» más ortodoxos del santoral) se había dado cuenta de la inutilidad de sus veinte años de psicoanálisis. Eso, ya cumplidos los cincuenta, es todo un alarde, que ahora completará con las enseñanzas que consiga obtener de la Torá, el libro sagrado de los judíos. Hace unos días se publicaba en esta misma página (que no sección) una noticia curiosísima: dos soldados japoneses seguían escondidos en la selva filipina sesenta años después del fin de la guerra. Desde que en el 74 se encontró a un ex teniente, Hiroo Onoda , Japón no había vivido una convulsión semejante. Pero ahora parece que no, que no hay nada de eso. Lo más probable es que Yoshio Yamakawa, de 86 años, ni Tsizuki Nakauchi, de 83, sigan en las montañas de Mindanao para evitar un consejo de guerra en Japón. Lo que parece más seguro es que las sangrientas guerrillas que dominan la zona hayan sembrado el bulo para atraer a periodistas japoneses a los que poder secuestrar y con los que obtendría un suculento botín. Es algo tan retorcido que seguramente será verdad. Hacía tiempo, por lo menos un par de semanas, que nadie criticaba a Cherie Blair. Pero lo bueno dura poco y aquí está una nueva remesa de chismes: dicen que la mujer de Tony aprovecha la posición de su marido para lucrarse. A ver, la esposa del premier británico es abogada especializada en derechos humanos, y participará en un coloquio en Estados Unidos (en la CNN) por el que cobrará 30.000 euros. A Chris Grayling , líder de la oposición en la Cámara de los Comunes, le parece obvio que las minutas de Cherie tienen mucho que ver con la profesión de su esposo, y recordó que hace unos meses se embolsó 150.000 euros por una gira por Australia. Hombre, que tiene una hipoteca de cinco millones de euros...