La danza parece una disciplina poco dada al escándalo, pero de vez en cuando se escucha un campanazo espectacular. Es el caso de lo ocurrido en el festival Movimientos , que se celebra en la localidad alemana de Wolfsburg, certamen al que ha acudido una compañía que carece de ropa. Nada tiene que ver con la crisis económica de un arte -¿el sexto?- tan admirado como difícil de mantener. Se trata del grupo Dave St Pierre and Compagny y el espectáculo que presentan se titula Pornografía de las almas , y para representarlo con toda su fuerza los bailarines están desnudos. Como se pueden imaginar, el show ha generado opiniones de todo tipo. Lo que parece unánime es que todo recién casado debe ser (y parecer) feliz. No hace falta ir pegando botes de alegría como Carlos y Camilla o el más cercano príncipe Felipe . Pero lo menos que espera uno es que cuando se estrena cónyuge se disfrute de un brillo especial en los ojos. En cambio, ahí está Renée Zellweger, que asistió ayer al estreno de Cinderella Man en Los Ángeles (protagoniza la película junto a Russell Crowe ) y a pesar de que no hace un mes que se ha casado con el músico de country Kenny Chesney daba la sensación de que tenía una mirada triste. Claro que la veremos en la revista ¡Hola! diciendo que es muy feliz, a pesar de que todo en su relación con Chesney ha sido tan rápido que no le ha dado tiempo a asumirlo. La historia oficiosa de Renée en la última temporada es, resumida, la siguiente: salió durante unos dos años con el cantante de rock Jack White , pero en diciembre del año pasado se dejaron porque ella no quería dejar Hollywood para irse a vivir con él a Detroit. Según las revistas, en febrero comenzó a salir con otro cantante, en este caso el irlandés Damien Rice , pero la historia se vino abajo cuando él se negó a ir con ella a la gala de los Oscar y prefirió ver toda la ceremonia desde la casa que la actriz tiene en Hollywood. De forma sorprendente, el pasado 9 de mayo se casaba con Kenny Chesney, un cantante de country (como ven, a la Zellweger le va la música en todas sus variantes) que conoció el 15 de enero en un concierto por las víctimas del tsunami. Según confesó la actriz en el Daily Mirror , está muy feliz: «Conocí a alguien que entiende qué me gusta y qué es importante para mí, y eso es invalorable. Además, es muy buen mozo». Y ante la pregunta de si con el artista -que siempre había dicho que su actriz favorita era la texana Renée- había encontrado el amor verdadero, la respuesta no tiene duda: «No estaría usando este anillo en el dedo si no fuera así».