Una mujer encontró una peligrosa manera de protestar contra un corte de luz que afectaba su casa desde hace 17 días: trepó a un poste y se aferró a un cable de media tensión, que por suerte pudo ser desconectado, aunque dejando sin suministro a 35.000 personas de la bahía del Estado de Río de Janeiro. Reginalda María de Souza, un ama de casa de 45 años, confesó estar «desesperada» debido al prolongado corte de luz en su departamento, ubicado en uno de los dos edificios que ella y otras 162 familias invadieron hace tres años en el barrio de San Gonzalo, al norte de Río de Janeiro. Por el cable pasaban 119.000 voltios de potencia y fue gracias al inmediato aviso de los vecinos que la mujer salvó la vida, ya que se cortó el suministro en esa línea. | afp