Rock & roll

LUIS VENTOSO

SOCIEDAD

VIDAS EJEMPLARES

26 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

ISABEL II ha invitado a Buckingham a 500 poperos ingleses, en «homenaje al talento musical británico». Las estrellas de la recepción eran tres guitarristas superdotados que marcaron época: Eric Clapton (ex politoxicómano de 60 años), el luciferino Jimmy Page (de 61); y Brian May (57), miembro de Queen (grupo para toda la familia... que en 1978 organizó en un hotel de Nueva Orleans una fiesta millonaria que pasa por ser la mayor orgía romana de la amena historia del rock). Halagados por el detallazo de su soberana, los dinosaurios se maquearon. Con sus meleniñas teñidas bien cardadas y sus trajes de conselleiro, se diría que iban a hacer la primera comunión. Isabel II, con gafitas y un abrigo verde de su inagotable fondo de armario de los años 40, los fue saludando uno a uno. Los guitarristas, supervivientes de mil bacanales y de tratamientos de desintoxicación varios, sonreían como críos ante la abuelita Windsor. Sin embargo, el cuento no tuvo final feliz. Isabel II, en la inopia, deja hundido a Brian May: «¿A qué te dedicas, hijo?». Para evitar otro planchazo, el siguiente se apresura a presentarse: «Eric Clapton, majestad». Pero el nombre nada dice a esa señora de 79 años, criada bajo las bombas de la Luftwaffe: «Ah, ¿y llevas mucho tiempo tocando?». Y Clapton, mosca: «Pues unos 45 años...». A veces se añora a Lennon. Un cínico que sabía que el rock & roll consiste en devolver las condecoraciones a palacio envueltas en papel higiénico.