Galicia diseña un plan para conservar el lobo y mitigar los daños en el ganado

SOCIEDAD

Los últimos datos revelan que existen entre 420 y 620 ejemplares divididos en 68 grupos.

14 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Toda Galicia es un buen hábitat para el lobo, especie cinegética cuya conservación estará directamente ligada al plan de gestión que la Consellería de Medio Ambiente pondrá en marcha durante la próxima década. Es el primer instrumento oficial que se aplicará en la comunidad autónoma donde, según los estudios más recientes, residen entre 420 y 620 ejemplares, divididos en 68 grupos. El plan no tiene otro objetivo principal que el de conservar esta especie, que en Portugal y en las comunidades situadas al sur del Duero disfruta de la consideración de protegida. En Asturias, el Gobierno paga el cien por cien los daños que causa. Pero un programa de estas características no podría excluir medidas para mitigar los desperfectos que ocasiona esta especie en el sector agroganadero, el que más le ha disputado su espacio. En este sentido, el Gobierno autonómico ha habilitado una partida de ayudas para que los ganaderos que cumplan los requisitos de la orden puedan reclamar en caso de daños por ataques a ovejas, cabras, terneros y vacas. Estabilidad Aunque la población de lobos se ha mantenido estable en los últimos años, según confirmó el director xeral de Conservación da Natureza, Javier Ruíz de Almirón, la consellería contempla la necesidad de controlar la evolución y movimientos de los ejemplares. De esta tarea se encargará un equipo compuesto por biólogos y otros expertos, que lleva varios años trabajando en este tema y que continuará vigilando, además de a los grupos estables, a aquellos en los que nacen crías, ya que, según Almirón, son estos últimos los que ocasionan más problemas a los ganaderos. Almirón reconoce que los lobos siempre han sido una especie amenazada en Galicia y «moi machacada, aínda que por sorte sempre se mantiveron os núcleos reprodutores». Para los expertos, la pervivencia de estos animales en la región es claro síntoma de la calidad del hábitat. «O lobo é un símbolo da conservación e non podemos permitir que desapareza. Temos que aprender a convivir con el», matiza Ruíz de Almirón, que cree que su presencia provocará un «efecto paraugas» que atraerá a otras especies. Casos similares El director xeral de Conservación compara este caso con el vivido por él mismo en Os Ancares, donde los planes de conservación del corzo permitieron la presencia de osos y gatos monteses. El proyecto no sería eficaz al completo si no se controlaran los perros asilvestrados y si esta experiencia no sirviera para definir áreas: unas de valor cinegético, y otras, dedicadas al turismo. Se proyecta la creación de rutas y la divulgación de información sobre cómo vive, se mueve y se reproduce esta especie, así como de los métodos de captura usados.