El mar fue uno de los impulsores de la industria gallega

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

SOCIEDAD

La próxima entrega de «Galicia siglo XX» aborda la tardía industrialización del país El fascículo del coleccionable se puede conseguir gratis mañana con La Voz

21 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

La próxima entrega de la obra coleccionable Galicia siglo XX , que se puede conseguir gratis mañana con La Voz, aborda la tardía industrialización de la comunidad gallega. Fue, de hecho, un fenómeno propio del siglo pasado y su desarrollo estuvo muy vinculado al mar. La obra recoge cómo fue el sector salazonero el pionero en sentar las bases de una industria en Galicia, y cómo la industria conservera, centrada en la ría de Vigo, la que alentó la moderna industrialización del país. No sólo proporcionó un importante desarrollo a su propia actividad, sino que también actuó de motor para los avances de la pesca, la construcción naval y otras empresas auxiliares. Un dato: en 1882 sólo había 6 empresas conserveras en Galicia; en 1905 ya eran 82. No fue el único ámbito en el que creció la industrialización gallega, que en el primer tercio del siglo pudo comenzar a diversificarse. La construcción de buques de guerra experimentó un resurgir a consecuencia del Programa Naval aprobado por Maura en 1907 y que dio trabajo a un promedio de 3.000 obreros ferrolanos. Galicia siglo XX también dedica espacio a otros fenómenos industriales, como fue la explotación de las minas de wolfram, ejemplificada en los yacimientos de San Finx, en Lousame, o el desarrollo de la banca local. Asimismo, fenómenos como la incorporación de la mujer al trabajo remunerado, esporádico hasta el siglo XX, también se analizan en esta entrega. Lugares y personajes En el apartado Lugares de memoria se profundiza en esta historia de la industrialización, ya que se citan los talleres automovilísticos Barro o los hornos de A Pontenova. Igual ocurre con las biografías, en las que se aportan datos de las vidas de banqueros como Pedro Romero Cambón o Ricardo Rodríguez Pastor, junto a empresarios como José Barreras Massó y Antonio Sanjurjo Badía.