Hechos y figuras
16 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.¿Recuerdan las brujas que pasaron ayer por esta página? Se trataba de una tradición suiza que consiste en disfrazarse y bajar sobre esquíes una montaña nevada. Pues seguimos esquiando. Iñaki Urdangarín, al menos, que eligió este deporte para desestresarse este fin de semana. El duque de Palma se fue hasta la estación leridana de Baqueira Beret, la favorita de la realeza, a darse unas vueltas con mucho estilo. También se llevó a sus hijos, bien abrigados y protegidos con gafas de esquí. Aunque no sé muy bien cómo interpretar el casco de Urdangarín. ¿Exceso de protección? ¿Falta de entrenamiento? ?Más críticas para Harry Un casco sí que le vendría bien al príncipe Harry de Inglaterra para sorportar el chaparrón de críticas que le está cayendo encima. Las últimas, de los consejeros de su padre, Carlos, a quien ya han advertido que la imagen de sus hijos «se está convirtiendo en un chiste». Todo a cuenta del famoso disfraz de soldado nazi, que tampoco ha sentado muy bien a los ingleses: los periódicos se han dado prisa en encargar encuestas y, según sus resultados, tres de cada cuatro británicos creen que Harry se equivocó al elegir el atuendo de su fiesta. Sin embargo, la mitad sigue pensando que Inglaterra sería un peor país sin sus royals . Menos divertido, seguro. No era la muela, era la punta Casi con tanta asiduidad como la familia real británica está página acomoda a tipos anónimos pero cuya historia bien merece un hueco en los periódicos. Por extraordinaria e increíble, por mucho que tratemos de explicárnoslo. Por ejemplo, lo que le ocurrió a Patrick Lawler, un norteamericano de 23 años, cuya cara y radiografía pueden ver aquí encima. El caso es que Patrick se gana la vida como obrero, y entre sus herramientas dispone de una pistola que utiliza para clavar puntas. Al parecer, se le disparó el día de Reyes (que en Estados Unidos no es festivo) y el chaval no se enteró. Eso sí, notaba un dolor en la cara y tenía borrosa la visión, pero pensó que se trataba de un dolor de muelas. Aguantó seis días y, al final, se fue a ver a su odontólogo, cuyos rayos x revelaron la incómoda punta. No me gustaría pasar por alguno de los dolores de muelas de Patrick, porque para pensar que era ese su problema... Nos quedamos en Estados Unidos. Hay que escuchar las explicaciones de Angelina Jolie: a la actriz las lenguas viperinas la habían acusado de ser la causa de la separación de Brad Pitt y Jennifer Aniston. Vamos, que la razón de que el desacuerdo era fruto de una discusión sobre tener o no hijos no bastó para algunas. O algunos. El caso es que Jolie compartió película recientemente con el actor norteamericano, El señor y la señora Smith , por lo que faltó tiempo para acusarla de encizañar el glamuroso matrimonio. Pues Jolie lo niega todo. Todo, menos su capacidad para consolar corazones rotos. «Me han acusado de ser una destructora de matrimonios, pero lo único que he sido para Brad es un hombro sobre el que llorar», declaró la actriz al periódico Sunday Express . ¿A quién no le gustaría echarle una manito a Brad Pitt en un momento tan difícil? Yo tengo mucho entrenamiento con mis amigas, así que tampoco me habría importado. Y que nadie piense mal de Angelina, que el mismo periódico cita a alguien que la conoce bien, que afirma rotundamente: «Ella jamás se acostaría con un hombre casado». Pues eso. Enfrentados por las lenguas Acabamos con la última polémica de Brasil: resulta que el ministro de Exteriores, Celso Amorim, ha decidido ponérselo un poco más fácil a sus diplomáticos y ha eliminado un engorroso requisito para representar a su país por el mundo adelante. ¿Adivinan de qué se trata? Pues saber inglés. Amorim dice que lo del inglés como lengua internacional tampoco es para tanto y, además, le dará un carácter más democrático al acceso a la carrera diplomática. «No le vamos a negar la entrada a alguien preparado sólo porque no haya vivido en el extranjero», de lo cual se deduce que es difícil aprender idiomas en las escuelas brasileñas. Amorim pone a Lula como ejemplo: no sabe inglés.