Su vida es la de la protagonista de un cuento. Bibi Russell nació en Bangladesh, uno de los países más pobres del mundo en el que viven casi 150 millones de personas. De una familia acomodada, sus padres la enviaron a estudiar a Londres en donde un cazatalentos la convirtió en top model. En 1993, cuando su carrera profesional tocaba a su fin, decidió volver a su país y aprovechar su fama para ayudar a los millones de mujeres de Bangladesh. Ayer se presentó en la capital gallega Fashion for development , una iniciativa conjunta de la Unesco y la organización Woman together que consiste en presentar colecciones de moda realizadas de forma artesanal por mujeres de países en vías de desarrollo. Bibi Russell fue la diseñadora de este desfile benéfico en el que el color, los tejidos vaporosos y las alusiones a su país natal estuvieron presentes en cada prenda. Russell eligió Santiago por la tradición textil de Galicia y porque el pasado verano visitó Compostela y se quedó «fascinada». De hecho, está preparando una gran colección para traer próximamente a la capital gallega. Este año, el proyecto Fashion for development se centrará en la promoción artesanal de Bangladesh a través de esta diseñadora, por las recientes inundaciones ocurridas en este país. Bibi Russell reconocía al término del desfile -después se celebró una cena a beneficio de las aldeas de Bangladesh-, que con sus colecciones ayudaba a «muchas mujeres, pero no es suficiente, porque en mi país viven 150 millones de personas»