El obispo de Mondoñedo-Ferrol, José Gea Escolano, advirtió ayer de que «no hay nadie que pueda callar a la jerarquía eclesiástica», y aseguró que los portavoces de la Iglesia piensan «seguir hablando y con tanta mayor fuerza cuanto más inmorales sean las leyes» que les quieren imponer, en referencia a las reformas sociales diseñadas por el Gobierno. Al respecto, Gea Escolano considera, según un comunicado que emitió ayer, que el aborto, la eutanasia, la reducción de los plazos para el divorcio o la legalización de matrimonio entre homosexuales «atentan contra el bien común y están en contra de los derechos fundamentales de algunas personas». El obispo calificó de «teólogos a la carta» a quienes califican de «exagerada» la postura de la Conferencia Episcopal, y pidió «corrección» en las relaciones entre el Gobierno y la Iglesia Católica.