Desde que Marilyn dijo aquello de que lo único que se ponía para dormir eran unas gotas de Chanel número 5, el archifamoso perfume francés se convirtió prácticamente en el paradigma de la seducción. Desde entonces ha participado en múltiples juegos de amor y desamor y ha variado su dimensión publicitaria, que no su esencia. Ahora, el conocidísimo perfume añade a su leyenda una embajadora de excepción: Nicole Kidman , protagonista total de la primera jornada de la semana del pret-a-porter que ayer comenzó en París. La Kidman, merced a un contrato multimillonario, fue ayer el centro de todas las miradas en la presentación del nuevo spot publicitario de Chanel, que pasa por ser el más caro de la historia y que ha contado con la batuta del polifacético Bazz Luhrman , que ya dirigió a Nicole en aquella preciosidad titulada Moulin Rouge . Como no puedo mostrarles esa pequeña película de dos minutos que tanta expectación concitó ayer en París, no me resisto al menos a dejarles una imagen publicitaria de la nueva pareja de moda: Nicole y el número 5. ¿Cambiará la actriz australiana sus hábitos nocturnos ahora que se convierte en imagen de Chanel? No quiero despertar más la imaginación de los señores, que por aquí ya pasaron tres o cuatro haciendo comentarios que casi ni me atrevo a reproducir. Y mientras Nicole Kidman tirunfaba en París, Brian Ferry se llevaba una sonora pitada en Londres. El ex líder de Roxy Music había acudido a una gala para recibir un premio por toda su trayectoria musical. Y allí fue el elegante y glamuroso Bryan a recoger la estatuilla cuando no tuvo mejor ocurrencia que dedicársela a su «valiente hijo Otis». Su valiente hijo Otis, fue uno de los cinco outsiders que hace unos días se colaron por la tremenda en el Parlamento británico para protestar contra la ley que se estaba debatiendo y cuya finalidad era la prohibición de la caza del zorro a caballo. Ya saben que muchos aristócratas ingleses y un nutrido grupo de agricultores se han manifestado contra esa ley. Los primeros porque les gusta participar de las cacerías y los segundos porque se sacan un nutricional sobresueldo preparándolas y prestando el apoyo logístico. Pues el valiente Otis demostró lo muy sintonizado que está con la aristocracia en aquella protesta que dio la vuelta al mundo y que ha servido para replantear la seguridad del Parlamento británcio. No es de extrañar, porque Otis es un buen amigo de los miembros más jóvenes de la realeza británica. Sea como fuere, la dedicatoria de Brian supuso para el cantante una sonora pitada desde el auditorio de un lujoso hotel londinense, ofrecida mayoritariamente por gente del mundo de la farándula como Elvis Costello , algún miembro de U2 , Elton John o los Pet Shop Boys . Y después de unos pitos, pues una boda, que siempre viene bien para cerrar la crónica. La última es la de Billy Joel , aquel cantante al que muchos conocen como el hombre del piano por aquella magnífica composición que en España también popularizó Ana Belén . El gran Billy ha decidido rejuvenecerse un poco y ha contraído matrimonio con una comentarista televisiva que dedica su actividad profesional a valorar restaurantes. Se llama Kate Lee y tiene 24 años. ¿Cuántos tiene Billy? 55. Pero es tan buen rapaz que incluso su esposa anterior (esta es la tercera vez que se casa), la ex supermodelo Christie Brinkley , asistió a la boda. Probablemente su nueva vida le ayudará a superar sus problemas de alcoholismo y de depresión que le mantuvieron recientemente en una clínica psiquiátrica.