Un asno más rápido que el caballo de John Wayne ganó la famosa carrera de Escairón, destronando a «Pimpolla», que ayer no pudo correr porque «andaba medio averiada»
03 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Galicia is different . ¡Vaya si no! Al menos lo es Escairón, concello de O Saviñao, en el sur de Lugo. Aquí no hay yoquéis, ni pamelas, ni apuestas, ni champán, ni glamur como en Ascot (Inglaterra), ni tan siquiera caballos. Pero tienen un burródromo, que es algo así como mucho menos pijo y a la par más divertido, o sea, de coña. Cada verano organizan en él, coincidiendo con el último día de fiestas, unas carreras para nada inferiores a las de Her Majesty The Queen . En la prueba de ayer venció con holgura Felipe, reeditando el éxito logrado en 1999. Felipe, el nuevo asno rey. Destronó a la ganadora del año pasado, Pimpolla , que en esta ocasión, al parecer, no se encontraba en condiciones de competir. «Non corrimos porque ela anda medio averiada estes días e eu parece que teño algo de maniotas nunha perna», justificó su jinete, Víctor, tan sonada ausencia, la espantá. Junto al campo de A Lama, en la previa, los dueños de los borricos, todos ataviados de domingo y con bastón al uso, discutían entre risas socarronas mientras fumaban puros, cigarrillos y picadura. «Ai... Esa burriña non che está ben mantida. Vese que pasa máis famiña que San Pedro», «aquela non vale nin mil duros », «¿canto tempo dis que ten, oh? Non chega aos tres anos»... Como ellos ya no están para estos trotes, entre aserto y aserto, iban seleccionando montadores, todos jóvenes, la mayoría nativos, en buena parte bravucones. Al mismo tiempo, en torno a la pista se fue juntando público y más público, hasta completar una cantidad impresionante: de 2.500 a 3.000 personas -según cálculo del alcalde, Joaquín González-, cuando en este lugar apenas residen habitualmente 920. Suman ya 50 las ediciones del clásico documentadas, de modo que la cosa va engordando en fama poco a poco. «Jacinta», la más chula El concejal Carlos Armesto, speaker por un día, micro en mano, explicó la única norma. «O que pique -advirtió- ou faga sangue ao animal, descalificado; non vale usar varas». Concursaron 12 bichos, sin dorsal, silla ni riendas: Morita , Atilano , Palomo ... En la salida, Jacinta vestía sombrero (genial), y a Pitufa no cesaba de susurrarle al oído su jineta, Lidia, la única mujer en liza: «Vamos a ganar, a ganar». Pero, tras una vuelta clasificatoria y dos decisivas, triunfó Felipe , un asno más rápido que el caballo de John Wayne. Venció de calle, sobrado, con más de un minuto de ventaja sobre el segundo. En la meta, no resultó posible arrancarle una declaración, un rebuzno. Y al montador, Carlos Varela, casi tampoco. «¿Como fixen para gañar? Pois non sei, non sei», se limitó a manifestar. En Escairón son unos cachondos. De este pueblo sólo guardará mal recuerdo Tamara, ahora Ámbar, la friqui del No cambié . Tras una penosa actuación, en agosto del 2003 la parroquia local la bajó del escenario a pedradas, huevazos e insultos, con criterio.