Ayer, en Marín, dos potencias se saludaron. Dos mitos del pasado y del presente cruzaron sus caminos en esta villa con tanto sabor militar. Por un lado llegó el Juan Sebastián Elcano, buque escuela de la armada española. Y, por el otro, Carmen Sevilla , la mujer más querida de España según algunas encuestas y sustituta del inefable Parada en Cine de Barrio . Allí estaban el gran barco y la gran Carmen Sevilla que, precisamente, viajó hasta Marín para grabar la arribada del buque e incluir las imágenes en el programa que emitirá el día 24. ¿ Cateto a babor ? No, Botón de Ancla . Me cuenta mi compañero Marcos de Pontevedra que Carmencita estaba encantada y «emocionada» tras visitar el buque insignia de la Armada española. Parece que ya había subido a bordo en 1954, pero medio siglo da para mucho; cuando menos para olvidar los detalles del barco. Claro que, por aquel entonces, no había mujeres entre la tripulación y ahora sí. Tan encantada estaba que le dijo a Marcos: «Me gustaría que mi nieto fuera marino y me encantaría verlo». No sé yo si su nieto opinará lo mismo. Comprenderán ustedes que, a estas alturas, Marbella es un hervidero. No tanto como la praza del Obradoiro, pero casi. El otro día, un gallego de pro le quiso dar un toque xacobeo a la loquísima noche marbellí. Les hablo de Carlos Folgueira , el príncipe de las tartas de Mondoñedo, que consiguió el apoyo de las mismísimas Carmina Ordóñez y Lolita para promocionar el clásico dulce mindoniense entre la refinada fauna marbellí. Parece ser que las tartas de cabello de ángel, combinadas con el aguardiente de hierbas triunfaron absolutamente en la presentación de Locura de Vivir , un libro que recoge las anécdotas más sabrosas de la Costa del Sol, que ya es decir. Pero, para sabrosas, las tartas, así que todo el personal acabó hincándole el diente a los dulces de Mondoñedo y dándole al orujo herbáceo, entre ellos Kiko Matamoros o la incombustible Gunilla . Esto de echar la lengua a pacer cuando no se tienen buenas fuentes, puede resultar un auténtico problema. Se lo puede contar Nuria Bermúdez que, hace un par de años, comentó en el programa de Antena3 De buena mañana , que Figo , el futbolista del Real Madrid, tenía previsto ir a una fiesta con una amiguita. Si se hacen una imagen mental de Figo, seguro que lo recuerdan con el ceño fruncido porque, la verdad, ese hombre parece que está siempre enfadado. En este caso con alguna razón porque el portugués se fue al juzgado y le plantó una querella a la Bermúdez. El fallo del tribunal se acaba de conocer. Como la rapaza reconoció ante el juez que no tenía ninguna prueba sobre la amiguita de Figo y de hecho ni siquiera sabía a ciencia cierta si la tenía o no, ha sido condenada a rectificar aquellas palabras en el mismo programa de Antena3 y, si la cadena acepta, en otro programa similar. Ya ven. Si a la Bermúdez le pagan el caché de nuevo en el programa y, de propina, se lleva la minuta de otra cadena, va a aprender la lección y a agenciarse condenas tan sabrosas como ésta.