El heredero y su prometida almorzaron en la sede de la Comunidad con el Gobierno regional La pareja fue aclamada por la multitud a su llegada a la Real Casa de Correos
12 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El Príncipe Felipe y Letizia Ortiz continuaron ayer su gira preboda por todas las instituciones madrileñas y la pareja acudió a un almuerzo en la sede de la Comunidad, a cuyas puertas les esperaban de nuevo cientos de madrileños para felicitarles por su próximo enlace. Como dos novios más, recibieron ilusionados el regalo que el Gobierno regional les ha hecho: un cuadro modernista obra de Pablo Palazuelo y, tras reunirse en la sala Canaleja con los representantes de la Asamblea de Madrid, el Príncipe improvisó un brindis ante los más de 250 invitados al acto, entre los que había representantes de la política, la judicatura y la cultura. El heredero de la Corona alzó su copa por el bienestar y el progreso de los españoles y expresó su deseo de que todos los madrileños puedan compartir con él y su prometida «la emoción» que sentirán el próximo día 22. Pese a los felices momentos que atraviesa la pareja, tampoco quiso olvidar en esta ocasión a las víctimas de los atentados del 11-M, a quienes definió como «los que sufrieron y padecieron por defender la libertad y nuestros valores democráticos» y para los que tuvo un emocionado recuerdo. La Real Casa de Correos de la Puerta del Sol se vistió de gala para recibirles, y lo hizo de la mano de Ignacio Vicens, el mismo arquitecto que se ha encargado de decorar La Almudena para el día del enlace y considerado uno de los más minimalistas del momento. Los asistentes se distribuyeron en 25 mesas instaladas en el patio que habían sido decoradas con tonalidades roja, negra y dorada. Cada mesa llevaba el nombre de una plaza o lugar emblemático de la ciudad. Kentias y flores africanas Un centenar de kentias y unas flores de color lila originarias del África meridional completaban los adornos del patio. El menú que degustaron el Príncipe y Letizia fueron langostinos gratinados con juliana de verduras y arroz pilaff, medallones de ternera rellenos de foie fresco con setas y patatitas, y, de postre, imperial de chocolate con coulis de frutas rojas, café y mignardises. Bebieron albariño y rioja. La presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, aprovehó su brindis para manifestar a la pareja el deseo de felicidad de todos los madrileños y su lealtad a la Corona.