Ya tengo la bufanda blanquiazul alrededor del cuello y Riazor me llama. Así que disculparán, ustedes y mis jefes, que escriba esto a toda prisa, antes de saber siquiera si el Dépor consigue el sueño de pasar a la final de la Copa de Europa. Aunque no puedan verme, estoy tecleando con los dedos cruzados, para atraer a la suerte. Con este mismo fin he escogido la foto de hoy, en la que Tom Cruise aparece paseando por Berlín con una bufanda del Schalke 04, que es, curiosamente, el equipo de Gelsenkirchen, la ciudad que acogerá la final. He querido ver en ella una señal del destino que atrae al Dépor hacia tierras germanas. Al ex novio de Pe , las autoridades alemanas le han dicho que no podrá rodar en el Reichstag de Berlín algunas secuencias de Misión imposible 3, porque los responsables del Parlamento no quieren ver empañada la dignidad de tan solemne edificio y su cúpula de cristal diseñada por Norman Foster . Pero que no se preocupe Tom. A cambio, el Dépor podría rodar una gran superproducción galaica en Alemania. ¡Ojalá! Hay al parecer en la ciudad colombiana de Cartagena una gorda del escultor Botero convertida en símbolo de buena suerte en el amor. Según las creencias populares, tocar los senos de esta estatua es una garantía de una larga relación amorosa. El escultor dijo estar muy complacido cuando un periodista del país le explicó que «tocándole el pezón a Gertrudis, el novio y la novia o marido y mujer, la relación a va a durar feliz toda la vida». Por ello, el seno del monumento ha tenido que ser retocado varias veces, porque con el roce ha ido perdiendo el color original. «¡Qué bueno, buenísimo!», comentó el pintor y escultor entre risas al conocer los poderes de su obra. Una estatua vista desde dentro Hablando de estatuas, ayer se pudo ver en Berlín la curiosa imagen de un operario ajustando desde dentro la cabeza de un monumento a los liberadores soviéticos en la Segunda Guerra Mundial. A pesar de ser hueca, como se puede apreciar, esta estatua de un soldado soviético pesa cuarenta toneladas y fue sacada de su pedestal el año pasado para poder ser restaurada. Para ello fue preciso desmontarla y dividirla en siete partes que fueron enviadas a la isla de Ruegen para su renovación. Los espaguetis de Aznar Me dicen que Aquí hay tomate ha entrevistado a la madre de José María Aznar y yo, que no doy crédito, llamo a mi amiga Dolores , que me confirma que sí es cierto. En el acto de presentación de las memorias presidenciales, la señora aguantó con mucha amabilidad preguntas como si su hijo lleva mucho tiempo con la muletilla del «mire usté» o sobre su comida preferida, que resultaron ser los espaguetis. «Como un niño pequeño», apostilló acerca de los gustos culinarios la madre del ex presidente, que también aseguró que el serio Aznar muestra un gran sentido del humor en la privacidad del hogar. Cuando el reportero le agradeció que hubiera respondido a sus preguntas, ella, sabedora del poco aprecio de su hijo por la telebasura, no pudo evitar la sinceridad al confesar: «Mi hijo me va a matar, no le va a gustar nada». Lo que se dice matarla no la va a matar, pero gracia no creo que le haga a juzgar por la desgana con que después éste le dio la mano al reportero del programa.