Un globo atasca la misión a Marte

Raúl Romar García
R. Romar REDACCIÓN

SOCIEDAD

Un airbag que no se ha podido desinflar del todo obstruye la salida del robot estadounidense «Spirit» de la plataforma en la que amartizó

08 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Desde el pasado domingo, el robot Spirit de la NASA permanece agazapado en una pequeña ladera del cráter Gusev, en el Ecuador de Marte. Atrapado en el módulo de amartizaje con el que se posó sobre el planeta rojo, empezó de inmediato a escudriñar el terreno a través de sus cámaras fotográficas de gran precisión y del espectómetro de infrarrojos que le permite identificar la composición de la superficie y de las rocas que tiene a su alrededor. Actúa como un explorador prevenido. Primero quiere conocer el terreno antes de lanzarse a una aventura hacia lo desconocido y en la que cualquier mínimo fallo puede echarlo todo al traste: una roca inesperada, una pendiente oculta... Cualquier imprevisto puede ser fatal, de ahí que la NASA haya decidido tomarse una semana de plazo antes de liberar al rover de su módulo, iniciar el descenso y recorrer posteriormente la superficie marciana con sus seis ruedas a una velocidad de casi cien metros por día. Todo un récord, sobre todo si se tiene en cuenta que en sólo una jornada realizará un desplazamiento mucho mayor que toda la misión completa del robot que le precedió en Marte, el Sojourner , enviado por la Mars Pathfinder en 1997. Hasta aquí, todo perfecto. Pero en la hasta ahora impecable misión de la NASA también han empezado a aparecer los imprevistos. Primero, un error de colocación de la antena principal del robot, que impedía dirigirla directamente hacia la Tierra para mantener un contacto sin intermediarios. Ahora, dos airbags utilizados en el descenso del módulo, que no han podido desinflarse por completo y obstaculizan la salida de Spirit de su plataforma de amartizaje. «Sleepy Hollow» Esta circunstancia obligará a retrasar el paseo del rover por Marte, que en principio estaba previsto que se iniciase el próximo lunes. Para solucionar el contratiempo, los técnicos tenían previsto volver a inflar y desinflar los globos y retirar la palanca metálica que hace presión en la zona donde se debe guardar este dispositivo. Todavía no se sabe cuándo se solucionará el problema, pero lo que sí está claro es cuál será el primer objetivo de Spirit en cuanto estire sus seis ruedas. Las cámaras del robot apuntan a una pequeña depresión bautizada como Sleepy Hollow , una especie de cráter de nueve metros de diámetro y que está situada a tan sólo doce metros del lugar donde permanece el módulo estadounidense. Los científicos creen que toda esta zona conformaba antiguamente un enorme lago, por lo que Spirit , que actúa como un laboratorio geológico, examinará la composición de los minerales y rocas para probar la existencia de agua y concretar si todavía es posible encontrarla en el subsuelo. En su misión, el robot también actuará como un barrendero, ya que dispone de una herramienta que le permite limpiar la superficie de las rocas, generalmente recubiertas por gruesas capas de polvo causadas por las tormentas marcianas. De esta forma se podrá estudiar con precisión la composición de los minerales, lo que no se pudo hacer, precisamente debido a estas gruesas capas de polvo, en la misión del Pathfinder. Tanto esta ruta como las siguientes deberán ser marcadas con gran precisión por los ingenieros después de analizar las fotografías de máxima resolución y los datos sobre la morfología del terreno, con lo que se pretende evitar cualquier posible accidente.