El desaliento que rodea la primera misión europea a Marte contrasta con la alegría de la NASA, cuyo explorador robótico Spirit llegó satisfactoriamente durante el fin de semana a la superficie del Planeta Rojo y en los últimos días ha transmitido a la Tierra imágenes de alta resolución. Científicos e ingenieros del Beagle II en Londres bajaron sus cabezas después de escuchar el anuncio. «Esperamos traer al perro de nuevo a su jaula», dijo un derrotado Colin Pillinger, director del proyecto europeo a Marte y creador del ingenio. La Mars Express pasará de nuevo el 8, 9 y 10 de enero sobre el sitio escogido para el aterrizaje. En cada ocasión sobrevolará el lugar entre cinco y ocho minutos. Si fracasa, volverá a pasar el 12 y el 14 de enero. Pillinger explicó que el último intento se haría en febrero. El Beagle 2 está equipado con instrumentos de alta tecnología diseñados para tomar muestras de Marte. En su centro cuenta con un espectrómetro masivo para medir la masa y abundancia de átomos y moléculas.