Estarán de acuerdo conmigo que algunas tradiciones navideñas son un verdadero misterio y otras, bastante ridículas. Ejemplo: ¿Por qué en España nos comemos contrarreloj doce uvas en Nochevieja? ¡¡Y en Italia, lentejas!! ¿Por qué conmemoramos la que armó Herodes hace más de 2000 años poniendo monigotes de papel en la espalda del vecino? O ¿por qué da suerte llevar ropa interior de color rojo chillón aunque sólo le favorezca a Giselle Bundchen? Pero lo que no entiendo y creo que nunca lograré asimilar es dónde está la gracia de bañarse en agua gélida, como hacen cada año por estas fechas en algunos países de Europa. Ayer lo disfrutaron unos cuantos moscovitas, en el lago Serebryany en una de las zonas supuestamente chic de Moscú. Fuera del agua la temperatura tenía dos cifras bajo cero y, aún así se chapuzaron incluso con bebés de meses en brazos. El caballero de la foto, dio ejemplo de su buena forma. Pese a lo que pueda parecer, en la imagen está calentando antes de lanzarse a nadar. Todo un prodigio para su edad y su volumen. Y lo mejor de todo es que después de hacer el espagat sobre el hielo, logró levantarse y lanzarse agua. ¡Qué gran idea para empezar un domingo! Papa Noel en la Plaza Roja Rusia claramente se lanza de lleno a celebrar la Navidad. Quién iba a decir hace unos años que Papa Noel iba a pasearse en autobús por la Plaza Roja. Pues este año, ni más ni menos que por orden del ayuntamiento todos los conductores van ataviados como gorro y capa de Papa Noel, como en Estados Unidos. Una imagen curiosa, aunque a algunos les parezca más bien una inocentada. Por cierto, ¿sufrieron muchas bromas ayer? Los venezolanos una de las gordas. El presidente del país, Hugo Chávez, con un sentido del humor muy peculiar, anunció en su maratoniano programa de televisión Aló, presidente que dimitía. Así. «Me voy. Decidí adelantar el 2021», dijo, que es la fecha en la que ha asegurado que dejará la política activa. Y con las mismas prosiguió su perorata hasta que rompió en una carcajada. No sé si, con la situación que vive el país, alguien más se rió pero Chávez lo hizo a mandíbula batiente. Monumento a la venta ?En la localidad coruñesa de Carral también algún gracioso aprovechó el Día de los Inocentes para intentar poner en marcha su negocio. Con sólo un cartel y humor pusieron a la venta el monumento a los mártires que hay en una de las plazuelas de la localidad. Las facilidades son máximas porque, como en la pescadería, cualquier comprador podía llevarse la pieza entera o por trozos. Sin duda, resulta muy decorativo en cualquier jardín, como sustitución de las tan vistas fuentes de piedra o incluso de los típicos enanitos. Si quieren saber el precio, posiblemente, a peso, no hay más que llamar.