Hechos y figuras | Alba Díaz Pachín
06 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Vuelve el modelo barbie . O eso es al menos lo que parece tras la elección de Rosanna Davidson como miss Mundo. La joven Rosanna, de 19 años y representante de la belleza irlandesa, se impuso ayer a las otras 105 candidatas que aspiraban al cetro de la belleza mundial en una extraña gala celebrada en la isla china de Hainan, retransmitida a casi todo el mundo menos a la propia China. La nueva reina de la belleza es hija del cantante Chris de Burgh , no sé si lo recuerdan, pero tuvo algún momento de gloria con aquella balada titulada Lady in red . Ayer, la gloria fue para su estilizada hija, representante del más clásico modelo de belleza anglosajón. Aunque también es cierto que sus damas de honor fueron bastante más étnicas. La segunda plaza fue para la canadiense de origen iraní Nazanin Afshin-Jam y la tercera para miss China, Guan Gi que, francamente, de no haber sido la belleza local, no hubiera conseguido ningún reconocimiento. O eso me parece mí. Rosanna es estudiante de arqueología, sociología e historia del arte en Dublín y entre sus aficiones se encuentra la práctica de varios deportes, especialmente los náuticos. Así que lo tiene casi todo aunque, que quieren que les diga, a estas alturas, el modelo barbie parece un poco pasado de moda. Pero bueno, hay que tener en cuenta que, entre el jurado se encontraba gente como el actor de películas de kung-fu Jackie Chan o el guionista de la serie Sexo en Nueva York, Candace Bushnell . Lo hizo con el músico y compositor Danny Elfman . Al parecer, el bodorrio fue ya el 29 de noviembre, aunque no trascendió hasta ayer. El padre de la novia, el mítico Peter Fonda (recuerden Easy Rider ), fue el padrino de la ceremonia, muy íntima. Los novios ya estaban prometidos desde hace un año, poco después de que Bridget rompiera su relación con el actor Eric Stoltz . Ya saben, ni un sábado sin una boda que comentar. Aunque sea de noviembre. Y hoy termino con la aventura de un individuo rumano muy mal informado. Al parecer, el hombre estaba acostumbrado a buscarse la vida en las fechas navideñas pasando petardos de contrabando desde Rumanía a Hungría, donde estaba prohibida la importación de elementos pirotécnicos. Así que, este año no se le ocurrió mejor cosa que intentar cruzar la frontera con 660 petardos escondidos ¡en los calzoncillos! Como ya no era un desconocido, los guardias fronterizos lo detuvieron sin problema y le liberaron de la no tan remota posibilidad de que alguien dejara caer, por ejemplo, la brasilla de un cigarro sobre la entrepierna del contrabandista. Ya pueden imaginarse la situación de riesgo del rumano. Lo mejor es que el hombre no se había enterado de que, meses antes, Hungría había levantado su restricción de importar petardos. La verdad es que hay gente que pone demasiada carne en el asador (nunca mejor dicho) por un asunto no tan importante, ¿no creen?