Crónica | Posible impacto de un objeto en el complejo espacial
27 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.«Sonó como algo metálico que se estuviera expandiendo y comprimiendo. Fue un ruido que duró aproximadamente un segundo. Sonó como un impacto o algo así». Mike Foale, uno de los astronautas que forman parte de la tripulación permanente de la Estación Espacial Internacional, no supo concretar qué es lo que había pasado en la comunicación que mantuvo con el control en tierra, pero sus palabras fueron amplificadas de inmediato por los medios de comunicación internacionales. ¿Había saltado alarma en el complejo orbital Alfa ? ¿existía un peligro real para los cosmonautas? El susto también se trasladó a los ingenieros de la NASA y del Centro de Control de Vuelos Espaciales de Rusia. Sin embargo, y después de realizar las correspondientes, verificaciones no se descubrió ninguna anomalía. Los propios astronautas de Alfa , después de la alarma inicial, fueron los que realizaron la inspección para descartar cualquier riesgo. Con una cámara de vídeo con el brazo robotizado comprobaron la sección externa de donde procedía el ruido y confirmaron que no se había producido ningún daño. «Todos los sistemas están intactos. Los datos que tenemos muestran sin discusión que no hay nada fuera de lo común», aseguró el portavoz de la NASA, Rob Navias. Desde Rusia también se encargaron de desmentir que un objeto chocase con el complejo orbital. «La ISS opera en régimen habitual, sus sistemas funcionan normalmente y no se ha detectado el impacto de objetos contra sus módulos», explicó un funcionario del centro de vuelos ruso. Inspección Esta aseveración fue confirmada por un representante de la Dirección de las Fuerzas Espaciales de Rusia, un organismo que, entre otras misiones, vigila de forma permanente al menos 9.000 objetos que están en órbita. Lo habitual es que cuando se detecte un cuerpo extraño que se interpone en la trayectoria de vuelo de la estación espacial se corrija la altura de su órbita mediante el uso de propulsores. El último caso ocurrió en mayo, cuando el satélite de comunicaciones italiano MegSat O, con una masa equivalente de 35 kilos y lanzado al espacio en 1999, se situó en la trayectoria de Alfa , con lo que tuvo que elevarse la altura de su órbita para evitar la colisión. El supuesto impacto, que también fue oído por el cosmonauta ruso Alexander Kaleri, se registró a las nueve de la mañana del miércoles, cuando los cosmonautas habían acabado de desayunar.