Las radiaciones están provocando problemas menores en las comunicaciones por satélite Rusia asegura que la salud de los astronautas de la ISS no está amenazada
30 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.?as empresas de distribución eléctrica, los aeropuertos, los operadores de telefonía y los habitantes de la Estación Espacial Internacional seguirán hoy pendientes de los efectos de la espectacular tormenta solar que desde el pasado martes se está registrando en la corona de nuestra estrella y cuyos efectos se mantendrán unas dos semanas. La nube de partículas cargadas eléctricamente, desencadenada por la hiperactividad solar y conocida como expulsión de masa coronal, viaja a ocho millones de kilómetros por hora, lo que le permite alcanzar la Tierra en apenas 19 horas, creando una tormenta geomagnética de elevada magnitud. El miércoles, plantas de producción de energía desde Suecia a Nueva Jersey decidieron paralizar su actividad para limitar el flujo de electricidad en las redes de transmisión, preparándose para absorber cualquier aumento repentino en la energía. «Desde el martes se registraron algunos problemas. Es seguro que los satélites se verán afectados y que el efecto persistirá durante días», señaló Mike Hapgood, experto espacial del Laboratorio de Appleton, en Gran Bretaña. Los rayos X procedentes del Sol obligaron a los controladores del tráfico aéreo a buscar canales opcionales de comunicaciones y distorsionaron algunas imágenes transmitidas por satélite. En principio se creyó que la tormenta iba a afectar a las comunicaciones radiofónicas en alta frecuencia, los sistemas de satélite y las transmisiones de televisión. Sin embargo, hasta ahora, el efecto inmediato han sido las interferencias en las comunicaciones radiofónicas en alta frecuencia de los aviones que sobrevuelan el hemisferio norte. Alerta en la ISS El fenómeno mantiene en alerta a la Estación Espacial Internacional, cuyos dos habitantes tienen que desplazarse a la parte posterior del módulo de la ISS, en donde está instalado un escudo especial contra altos niveles de radiación. Hay que tener en cuenta que los dos equipos que debían usarse para medir las dosis de radiación que reciben los astronautas fallaron hace meses. A pesar de todo, el Centro Espacial de Vuelos de Rusia ha asegurado que «no hay riesgo para la vida y salud» de los dos astronautas. Aunque el impacto de la tormenta se está sintiendo especialmente en las regiones polares, la extraordinaria actividad solar ha provocado también auroras boreales en lugares como California. La semana pasada, otra tormenta solar se desplazó también hacia la Tierra pero su impacto no fue directo y los efectos fueron todavía más débiles.