Reportaje | Formación permanente para el Proyecto Ponte dos Brozos La Fundación Amancio Ortega proyecta un curso escolar en donde los alumnos lleven ordenadores portátiles y en donde los profesores aprendan de alemanes y suizos
23 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?o se sabe el momento exacto, ni tampoco quienes serán los agraciados, pero alumnos con portátiles como un libro más de texto serán realidad el próximo curso en el municipio coruñés de Arteixo. El Proyecto Ponte dos Brozos -iniciativa que se realiza en los centros escolares Ponte dos Brozos, Sabón y Pastoriza- inicia ya una tercera fase que parece todavía de ciencia ficción. La Fundación Amancio Ortega, mecenas de este proyecto, apuesta por las nuevas tecnologías como herramienta clave en el futuro de la enseñanza y durante dos días contará con expertos de Alemania y Suiza para intercambiar experiencias con la comunidades educativas arteixanas. Detlev Schnoor, de la Fundación Bertelsmann, expuso ayer, durante el primer día del denominado Encuentro Renania Westfalia del Norte-Arteixo, su particular versión de la educación del futuro. Apuntó que muchas de las expectativas sobre la tecnología en este campo son exageradas. Schnoor dijo que el resultado es negativo respecto a que resulten más económicas a corto plazo y exige mayor esfuerzo por parte del alumno y del profesor, aunque reconoció que se ha demostrado que los estudiantes que han trabajado en Alemania con portátiles han conseguido mejorar en matemáticas y lengua. Indicó que frente al estudio analógico, mediante el aprendizaje con ordenadores se elimina un diferente rendimiento por sexo. El matrimonio Engelen, que relató sus experiencias en una escuela primaria de Gütersloh, destacó que también existen asignaturas pendientes en el profesorado. Los Engelen creen necesario modificar el horario docente para que los maestros se formen sin sacrificar sus horas libres y afirman que está demostrado que atienden mejor si sus cursos son de 20 minutos y pueden probar los ordenadores sin supervisión externa. Hartwig Fortkamp, que dirige el colegio alemán de Friedrichsfehn, fue más allá y comentó que la eficacia de los cursos para profesorado es menor si no se plantea para toda la plantilla. Propuso cursos pequeños y demostraciones in situ . De estas reveladoras experiencias, la Fundación Amancio Ortega espera que la comunidades escolares del Proyecto Ponte dos Brozos saquen sus propias conclusiones y no repitan errores ya constatados en el extranjero.