Raffarin: «En la escuela, la República debe imponerse a la fe»

La Voz AGENCIAS | PARÍS

SOCIEDAD

El primer ministro francés rechaza el uso del velo islámico en colegios Abogó por un encuentro entre las culturas en su primera visita a una mezquita

17 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, afirmó ayer que «en la escuela, la República debe imponerse a la fe» y reiteró su rechazo al porte del velo islámico en los centros docentes, durante la primera visita de un jefe del Gobierno de Francia a la Gran Mezquita de París. «Lo digo con amistad y confianza. Deseo que se pueda encontrar un terreno de entendimiento en el complejo asunto del velo islámico», dijo el jefe del Ejecutivo francés. De lo contrario, «y sólo como último extremo, -precisó- una ley sería entonces el último recurso». La visita a la Gran Mezquita de París de Raffarin, acompañado del ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, tiene lugar cuando arrecia el debate en Francia sobre si se debe prohibir por ley el porte del velo islámico en la escuela. La clase política francesa, incluidos los miembros del Gobierno conservador de Raffarin, está dividida sobre si hay que legislar sobre este polémico asunto, que ha resurgido con fuerza con la reciente exclusión de dos hermanas de un liceo de las afueras de París por negarse a renunciar a llevar velo en las aulas. Proselitismo «Lo dijo y lo repito. Las actitudes ostentosas, el proselitismo, simbolizado por ciertos velos, debe ser proscrito absolutamente en los lugares que representan el futuro de nuestro país», subrayó Raffarin, quien intervino en el templo musulmán unas horas antes de la gran oración del viernes y a una semana del inicio del Ramadán. Explicó que la «terca» voluntad de «marcar una diferencia, a veces por provocación, debe ser contenida y lo será, aunque sólo se trate de manifestaciones de identidad de adolescentes en busca de sus orígenes». «En la escuela, la República debe imponerse a la fe y, lo hemos visto recientemente, tiene los medios para ello», subrayó Raffarin, aludiendo al caso de las dos hermanas convertidas al Islam, de padre judío y de madre católica no practicante. En vista de las pasiones que suscita este asunto, el primer ministro dejó claro que preferiría una solución que evitase tener que legislar sobre el velo islámico en este país, donde hay entre cuatro y cinco millones de musulmanes. Raffarin señaló que para determinar la posición del Gobierno aguardará las conclusiones de la llamada Comisión Stasi sobre el laicismo creada por Jacques Chirac.