Aznar menosprecia la candidatura francesa al reactor de fusión nuclear

SOCIEDAD

LLUIS GENE

España refuerza sus posibilidades de albergar el reactor, la mayor apuesta científica mundial Asegura en alusión al país vecino que un Estado con déficit no puede asumir el proyecto

09 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Es, junto a la Estación Espacial Internacional, el mayor proyecto científico planteado a nivel mundial. Su objetivo: reproducir en la tierra la fusión nuclear que de forma natural se produce en el Sol o en cualquier estrella, lo que proporcionaría una fuente de energía ilimitada y sin riesgos. El programa ocupará en los próximos veinte años a más de tres mil científicos y contará con un presupuesto de 10.300 millones de euros, de los que 4.500 se invertirán en la construcción de la instalación donde se ubique el reactor experimental Iter. Sin embargo, todavía no se ha elegido la sede, por la que pugnan cuatro países: España, Francia, Japón y Canadá. La decisión sobre la ubicación final se conocerá el próximo año, pero antes de entrar en el concurso internacional deberá cerrarse la dura pugna entre Francia y España, ya que la UE pretende presentar una candidatura única que, en principio, tiene previsto decidir el próximo día 22. Cabe la posibilidad, sin embargo, según han filtrado fuentes comunitarias, que Europa no se decida por ningún proyecto y deje la elección a un acuerdo entre los dos competidores. El legado España puja fuerte, ya que el objetivo de José María Aznar, es dejar como legado la construcción del Iter. Ayer mismo acudió a Vandellós, sede propuesta para albergar el reactor, para respaldar la candidatura y, de paso, dejar un mensaje a Francia: «Podría ?dijo? cuestionarse la viabilidad de un proyecto de esta envergadura en un Estado con déficit público o con un presupuesto que no cumpla el pacto de estabilidad». Para Aznar, que estuvo acompañado por Pujol y Piqué, el saneamiento de las cuentas de España avala la candidatura de Vandellós. Si Europa, como parece, no se decide por la propuesta de España ni la de Francia y los dos países tampoco llegan a un acuerdo, la única salida que queda es presentar las dos candidaturas. Entonces, sin el filtro comunitario, la opción española ganaría muchos enteros en el concierto internacional, ya que tiene asegurada el apoyo de EE.UU. Bush le ofreció su colaboración a Aznar en plena crisis de la guerra de Irak, como contrapartida por la solidaridad española. Este respaldo se evidenció recientemente en la visita que el secretario de Estado de Energía estadounidense, Spencer Abraham, realizó a Vandellós. «El proyecto español es impresionante», juzgó Abraham, en una valoración que irritó sobremanera al Gobierno de Chirac. A favor de España también juega el informe elaborado por un grupo de expertos divulgado esta semana, en el que se recogía que la propuesta de construcción del reactor en Vandellós requeriría una inversión de entre 34 y 27 millones de euros menos que en Cadarache (Francia). Desde la UE se reconoce que ninguna de las cuatro candidaturas en liza «ofrece una ventaja técnica decisiva sobre las demás», por lo que el ahorro puede ser un factor clave en la designación. En su informe, la UE confirma que «la decisión del emplazamiento será una decisión política».