www.ManNotIncluded.com. El nombre de la web ya resulta inquietante. Es el rincón de la Red donde una mujer lesbiana adquirió por 1.162 euros el semen de un tipo anónimo que hoy, felizmente, ya es un sano bebé. La operación efectuada por una pareja de mujeres les ha permitido sortear limpiamente una intrincada burocracia llena de trampas y problemas y diseñada, claro está, por hombres. Esa burocracia es la primera trinchera de una legislación pensada por los hombres para mantener un sistema social que nos conviene más a nosotros que a las mujeres. Pero el montaje, que ha funcionado con más o menos sutileza desde los tiempos de Atapuerca, se está desmoronando. Dicen que la clave estuvo en la aparición de la píldora, que le dio a la mujer la oportunidad de controlar su fertilidad sin tener que hacer lo propio con su deseo. Puede ser. En cualquier caso, y teniendo en cuenta que ellas se incorporan cada vez a mayor velocidad a todos los ámbitos del poder, desde la investigación a la política, tal vez esté llegando el momento de que empecemos a pedir perdón por nuestros pecados, como ha ido haciendo Juan Pablo II durante los últimos años. No vaya a ser que ellas nos apliquen el catecismo que han padecido y acabemos convertidos en una especie de zombis estibados en granjas de esperma anónimo para mayor gloria económica de cualquier espabilado que monte un negociete de semen a domicilio. Un panorama inquietante, ¿no creen? De todos modos, quédense con este detalle: el propietario de ManNotIncluded.com es un hombre. Y, por si fuera poco, se apellida González y es gallego.