NORDÉS
28 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LA reconversión del fútbol, un antiguo deporte muy apreciado en España, y auspiciado en la anterior década por una desmesurada inversión económica de las televisiones ha propiciado un descalabro que salpica financieramente a toda la ciudadanía. La reconversión, digo, está transformando los clubes en sociedades textiles. Comenzó un equipo galáctico que asegura vender millones de camisetas a 90 dólares unidad, y abrir como Zara, nuevos mercados en Asia y América. Así, dicen, se amortizan los fichajes vistiendo a los chavales de medio mundo con nombre y número en la espalda. Luego vendrán colecciones fashion , y Nike o Adidas encargarán sus equipamientos deportivos, sus diseños a Armani o Verino, incrementando el valor de camisetas y calzones. Habrá un revival para nostálgicos, la moda impondrá su tiranía y la mercadotecnia recuperará nombre míticos y camisetas básicas. La colección Quincoces, la malla Pahino, una réplica de la usada por Marcelino cuando lavó el honor patrio marcando un gol épico a los soviéticos. Y así hasta el infinito. El sector textil está lleno de posibilidades, aunque estoy seguro que pronto vendrán líneas cosméticas o colonias salvajes con aromas de sudor modelo derbi. Cosas veredes, pero mientras tanto la deuda del fútbol español presagia una ruina inminente, y aunque el sector textil sea la solución apuntada no estoy dispuesto a cofinanciar vía impositiva la alegre y ligera mala gestión de clubes y presidentes que no quieren hacerse responsables de una deuda que asusta con solo cuantificarla. Hay que vender muchas camisetas para poner el contador a cero. xto