Hechos y figuras
16 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Yo no entiendo mucho de fútbol, pero me da la impresión de que Lula da Silva , el presidente brasileño, se perfila perfectamente para patear el balón en esta fotografía. ¿Lo ven gordo? No mucho más que Ronaldo , la verdad. El presidente brasileño decidió ayer echarse un partidillo con sus amigos, algunos ministros de su gabinete incluidos, para mantener la forma. Al fin y al cabo, en unos días tendrá que afrontar un viaje importante para entrevistarse con el presidente de los Estados Unidos. Mientras tanto ,se entrega a la pasión nacional vestido con la camiseta del América. Eso sí, Lula no prestó mucha atención a sus botas de fútbol y prefirió jugar con esa especie de zapatillas de ir a la playa. Por algo es el presidente. Tanto Lula como Ronaldo podrían ser clientes del nuevo hotel abierto el domingo pasado en Tankah, a 150 kilómetros de Cancún (México). Se trata de un complejo pensado y diseñado hasta sus últimas consecuencias para albergar a clientes con sobrepeso. Sí, sí. Casi me parece haber oído por ahí algún «¡Por fin!» El hotel ha descartado esas incómodas sillas de plástico con reposabrazos, de las que ya he visto caerse a algún gordito. El mobiliario en este hotel es todo de madera y las sillas del comedor, por ejemplo, tienen 65 centímetros de ancho. Pero lo mejor es que el complejo cuenta con una playa privada para poder pasear los michelines sin complejos. El director comercial, Jurriaan Klink espera visitas masivas de estadounidenses, donde el porcentaje de obesos se multiplica cada año. Su presupuesto ideológico es imbatible: «La gente cada vez se hace más grande y los productos, más pequeños». Si a usted no le convence pasear los michelines, ni siquiera entre personas con sobrepeso, tiene otra alternativa: hacer ejercicio. ¿Qué le parece recorrer a gatas 252 kilómetros? No conteste. Una bobada. Bueno, pues un belga llamado Marcel Waeytens lo ha hecho. Su objetivo, por supuesto, era entrar en el libro Guiness de los récords. Nueve días ha tardado. Pero no crean que el hombre le ha dado demasiada importancia. Al fin y al cabo, ya ostenta otras marcas difíciles de superar como mantenerse despierto durante 73 horas, haber recorrido 500 kilómetros en cinco días o haberse arrastrado durante otros 51 kilómetros. Y si hacen deporte, recuerden que hay que ducharse después. No hagan como un joven de Málaga que fue expulsado del examen para sacarse el carné de conducir. Él decía que lo echaron por ir con ropa de deporte, pero los del examen matizaron que su olor «era incompatible con el hecho de compartir un espacio cerrado con 119 personas». Guarro. Página en Internet: www.lavozdegalicia.es/pachin.html