Medio millar de escaladores, muchos de ellos inexpertos, intentan estos días subir la mítica cumbre para conmemorar la hazaña de Hillary y Norgay.
23 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.«Calculamos que puede llegar a haber de 400 a 500 personas que querrán escalar la montaña con motivo del aniversario» EL PRIMERO. Sir Edmund Hillary -en la imagen con su mujer- pisó la cumbre del Everest el 29 de mayo de 1953. Ayer volvió al Nepal para asistir a los actos del aniversario. EL MÁS VIEJO. Yuchiro Miura, de 70 años, se convirtió el jueves en el hombre de más edad en coronar el Everest. Llegó a la cumbre en compañía de su hijo. EL MÁS RÁPIDO. El sherpa nepalí de 25 años, Pemba Dorje, batió ayer el récord de velocidad en la ascensión al Everest. Necesitó 12 horas y 45 minutos. En el Everest se está estos días que no se cabe. Cientos de montañeros de todo el mundo han acudido al reclamo del cincuenta aniversario de la llegada del hombre al techo del mundo, que el 29 de mayo de 1953, cuando sir Edmund Hillary y el sherpa Tenzingh Norgay consiguieron pisarlo, era el lugar más solitario del planeta. Sólo el jueves, decenas de montañeros coronaron la mítica cumbre, incluido un japonés de 70 años, Yuchiro Miura, que se convirtió en el hombre más viejo en ascender los 8.864 metros de la montaña. Unas 25 expediciones de quince personas cada una miraban ayer al cielo para calcular el momento adecuado para iniciar la ascensión. Entre los aspirantes se encontraban un sherpa nepalí sin brazos, un grupo de minusválidos norteamericanos, dos sudafricanos que pretenden convertirse en los primeros hombres de raza negra que dominan la montaña y decenas de aficionados que han pagado una media de 50.000 de euros para compensar la inexperiencia. En la lista está también Glenn Shaw, un paralítico británico de 32 años que planea escalar en silla de ruedas una parte del Everest. «Calculamos que puede llegar a haber de 400 a 500 personas que querrán escalar el Everest con motivo del aniversario», confirmó ayer a la agencia France Press Ang Phurba Sherpa, presidente de la Asociación de Montañismo de Nepal. «Nunca tuvimos tanta gente al mismo tiempo, pero la montaña es grande». Coincidiendo con la avalancha de visitantes, algunos de los montañeros más experimentados del mundo alertaron ayer sobre la masificación que amenaza al Everest. El eurodiputado italiano y escalador Reinhold Messner, que ha conquistado los catorce picos de más de ocho mil metros que hay en el planeta, denunció que a la mítica montaña llegan cada año más expediciones que en muchos casos recurren a agencias de viajes para hacer sus reservas. Coincidiendo con el cincuenta aniversario de la gesta de Hillary y Norgay, un grupo de geógrafos e historiadores chinos han reclamado que la montaña recupere el nombre de Monte Qomolangma -«diosa montaña», en tibetano-. Aseguran que la denominación Everest -el apellido del topógrafo general británico de la India entre 1830 y 1843- es una imposición colonialista.