Una boda es una boda. Y por muy duras que se pongan las cosas, contra el amor no puede nada. Aquí tienen a esta pareja de chinos para quienes el azote de la neumonía no ha sido razón suficiente como para posponer su enlace. Lo máximo que ha conseguido el coronavirus es que la pareja haya tenido que incorporar las mascarillas a sus trajes nupciales. Un detalle sin importancia que le dará un toque especial al mítico momento en el que el oficiante autoriza el beso nupcial: «Puede levantarse la mascarilla y besar a la novia». Como sigan así las cosas en China, puede que hasta la frase quede instalada en el lenguaje de los enlaces matrimoniales. A todo se acostumbra una, la verdad. Hasta a las mascarillas. El político enmascarado Y ya que nos hemos puesto en plan oriental, ¿qué me dicen del Gran Sasuke? Es el enmascarado de la foto, que no lleva mascarilla sino máscara; una de esas que están entre la lucha libre y el sado maso. Sasuke, que en realidad se llama Masanori Murakawa , es político. Como lo oyen, legítimamente elegido para la asamblea de su provincia. Lo de la máscara le viene de su empleo anterior, profesional de la lucha libre que, al parecer, aprendió en México y desarrolló luego en Japón. Sus colegas políticos están un poco mosqueados con esa extraña costumbre de llevar la cara tapada (no me extraña) pero, de momento, nadie puede obligarle a que se la quite. Además, asegura que si se desprendiera de ella, estaría traicionando a sus electores. Ahora que ya tenemos aquí la campaña encima, tal vez algún candidato podría retomar la idea. Nuevo vástago real Para la familia real británica, no la española. El nuevo miembro de la realeza nacerá en diciembre en el seno del matrimonio formado por el príncipe Andrés y Sophie Rhys-Jones . La futura mamá, que tiene 38 años, dice sentirse algo cansada. De hecho, los médicos que la atienden han recomendado que suspenda todos sus actos oficiales, como así ha hecho. Sophie ya había tenido otro embarazo que finalizó en aborto en diciembre de 2001. El futuro miembro de la familia real ocupará el séptimo lugar en la línea de sucesión. Así que, mucho tiempo después, los Windsor pueden congratularse de una buena noticia. A ver si les cambia un poco el viento que, desde el famoso annus horribilis , andan siempre a trancas y barrancas. Página en Internet: