Quiero una oportunidad. Necesito tener algún día una excusa para ponerme un vestido como estos, con kilómetros y kilómetros de tela en dos metros a la redonda. Quiero saber lo que se siente al estar metida dentro de una enorme falda como las que llevan estas dos modelos que promocionan el comienzo de la semana de la moda de Sídney. Dicen mis compañeros que eso es porque en el fondo soy una clásica, pero mi argumento es otro bien distinto. Yo creo que de pequeña nunca tuve aquel disfraz de princesa con el que soñaba y eso me ha dejado una especie de trauma infantil cuyas secuelas sólo se pueden solucionar con un vestido como estos. Pero, aun en el improbable caso de que pudiera comprármelo, ¿adónde voy yo después con esa pinta? ¿Será verdad que soy una clásica? Errol Flynn de los bosques Siguiendo con noticias de Australia, uno de sus actores más famosos, Errol Flynn , dará nombre una reserva natural de Battery Point, en su Tasmania natal. Esto es una especie de homenaje al popular Robin de los Bosques, que nació en este paraje al que mencionaba con nostalgia en su libro de memorias al recordar sus aguas heladas. Claro que lo cierto es que el ayuntamiento lo único que pretende es algo mucho más prosaico, que es aumentar el turismo de la zona. El negocio es el negocio. Dicho así seguro que ni les suena, pero si les digo que su padre se llama Ari Behn ya les va resultando más familiar. Y mucho más si les digo que su madre es Marta Luisa de Noruega , que acaba de ser mamá y de darles su primer nieto a los reyes Harald y Sonia de Noruega. Bueno, ellos ya tienen una especie de nieto adoptivo, que es el hijo de Mette Marit , pero esa es otra historia. La hija de Marta Luisa, tercera en la línea de sucesión al trono nórdico, nació en la noche del martes y recibirá el nombre de Maud Angelica por su tatarabuela materna, la Reina Maud . Para ser policía hace falta una preparación de psicólogo. Y es que cuando los ciudadanos nos ponemos pesados no hay quien nos aguante. La policía británica ha publicado en una web las llamadas absurdas que hacemos sin necesidad al teléfono de emergencias. Como la de un tipo que telefoneó encolerizado porque su esposa, en lugar de hacerle la cena, se dedicaba a la decoración. «Mi mujer me dejó dos bocadillos de salmón que quedaron de la noche anterior, y estoy aquí, sentado en una silla, mientras ella está fuera decorando», gritaba el energúmeno que, a juzgar por el tono de la llamada, lo más que se merecía es que el salmón estuviese caducado de tres meses. Otro caso es el de una señora que llamó para quejarse porque no encontraba sus gafas y las necesitaba para pelar las patatas. Página en Internet: www.lavozdegalicia.es/pachin.html