La Asociación «Comedores Compulsivos Anónimos», que aglutina a personas que tratan de superar su adicción a la comida, calificó ayer el caso de Gondomar como «una tragedia». La asociación, que tiene una sede en Vigo, funciona como las organizaciones de alcohólicos anónimos. Desde la asociación indican que la mayoría de sus miembros han probado en el pasado diferentes métodos para reducir y controlar peso, acudiendo a médicos y practicando diferentes tipos de dieta. «Pero para la mayoría de los comedores compulsivos se trata sólo de remedios temporales. Muchos perdíamos peso durante una temporada pero acababámos marcando más dígitos en la báscula que antes». «¿Cuántas veces habremos oído decir: si tuvieras un poco de fuerza de voluntad perderías todo el peso que te sobra», señalan. Estas personas, que se reúnen todos los domingos por la mañana en un local de Vigo, indican que la que comida se convierte en una adicción y se ingieren alimentos «para tapar las frustraciones, los resentimientos y por autocompasión». Es un problema psíquico y fisiológico. La organización Comedores Compulsivos Anónimos nació en 1960 en Estados Unidos. La sede central se encuentra en California y hay unos 25.000 grupos repartidos por todo el mundo. En Galicia sólo existe en Vigo, donde se les puede hallar en el teléfono móvil 696 166 700.