La mujer por la que Eduardo VIII renunció al trono fue amante de un vendedor de coches según unos documentos de los servicios secretos que se acaban de desclasificar
30 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Los escándalos no abandonan a la familia real británica, aunque aquellos tuvieran lugar hace 67 años. Unos informes desclasificados ayer por los servicios de inteligencia británicos han desvelado que la divorciada estadounidense Wallis Simpson tuvo un amante durante los años que fue novia del rey Eduardo VIII. El soberano, tío de la actual reina Isabel II, abdicó en 1936 para casarse con Simpson. Los mismo informes demuestra que el entonces Príncipe de Gales y su novia fueron espiados por los departamentos de inteligencia británicos. A los espías británicos les llevó algo más de un mes hallar la identidad del amante de la señora Simpson. En junio de 1935, dieciocho meses antes de que Eduardo VIII abdicara al anteponer sus sentimientos por esta mujer a la corona, fue redactado el primer informe que habla de una supuesta relación sentimental entre Simpson, entonces novia del Príncipe de Gales, y un desconocido con el que, según el agente «mantiene contactos». Y agregaba «la señora Simpson teme perder el afecto de P.O.W (el Príncipe de Gales), algo que quiere evitar por razones económicas». Vendedor Un mes más tarde el mismo agente a cargo de la investigación dio con la identidad del amante de Simpson, un vendedor de vehículos llamado Guy Marcus Trundle, casado, de York, y con domicilio en el 18 de Bruton Street, una calle del Mayfair de Londres. El mismo informe lo describe como «un aventurero encantador, muy atractivo, muy educado y un excelente bailarín». El informe continúa indicando que «mantienen encuentros secretos en los que tienen lugar relaciones íntimas», y agrega que «la señora Simpson tiene mucho cuidado en su doble propósito de mantener al POW y a su marido en la ignorancia». La otra amante Según los informes del departamento de inteligencia, la señora Simpson mantenía oculta su relación con Trundle, «porque dice que no quiere ser tratada como Lady Furness». Thelma Furness fue otra norteamericana amante anterior del Príncipe de Gales a la que más tarde éste calificó de «animal» y la despreció públicamente. Pero el espionaje al que fue sometida la señora Simpson fue más allá que a la estricta relación amorosa con el vendedor de coches. También fue espiado su marido, Ernst Aldrich Simpson, de quien se recoge en los informes que «habla demasiado cuando bebe», así como los círculos de amistades de la amante del Príncipe de Gales. Entre ellos Emerald Cunard, otra norteamericana que criticaba públicamente a los Duques de York, los futuros Rey Jorge VI y su esposa la reina Isabel, la Reina Madre. Relación nazi Otro amigo de la señora Simpson espiado fue Mosley, dirigente del movimiento fascista británico. De hecho unos recientes informes del FBI demuestran que el vínculo entre la señora Simpson y el movimiento nazi británico fue el principal obstáculo para que pudiera contraer matrimonio con el rey Eduardo, y no su condición de divorciada como se indicó en aquel momento.