Las células madre humanas de los transplantes de médula ósea pueden migrar al cerebro y formar nuevas neuronas, según un estudio realizado por investigadores del Instituto Nacional de Enfermedades Neurológicas e Infarto de Estados Unidos. Estos nuevos hallazgos podrán ser utilizados a la hora de buscar nuevos tratamientos para enfermedades que afectan el cerebro, como el alzheimer y el párkinson. Los investigadores, valiéndose de muestras de autopsias de mujeres que recibieron transplantes de médula de donantes masculinos, analizaron el tejido cerebral en busca de células que contuvieran el cromosoma Y, un indicador de que procedían del donante, ya que son exclusivas del género masculino. En cada una de las mujeres examinadas se hallaron células cerebrales con el cromosoma Y, en conglomerados, lo que da a entender que las células originales del donante habían continuado multiplicándose. Investigaciones anteriores habían demostrado que las células de médula ósea pueden migrar a través de los vasos sanguíneos, pero sólo se había demostrado con animales. Los resultados de la investigación sugieren que el cerebro podría beneficiarse si se pudieran dirigir esas células hacia áreas dañadas. La directora del proyecto, la doctora Eva Mazey, declaró a la BBC que esta investigación es un primer paso para convencer a toda la comunidad científica de que las células madre podrían un día ser utilizadas para reemplazar elementos neuronales perdidos o dañados por enfermedades e infartos. «Tenemos que determinar cómo las células en la sangre entran en el cerebro, cómo hacer que entren en grandes cantidades y cómo dirigirlas hacia las zonas que lo necesitan», destacó en el desarrollo futuro de esta investigación.