De verdad que no envidio ni un ápice a los diseñadores de las grandes firmas, obligados cada pocos meses a sorprender al mundo con sus creaciones o con sus desfiles. Si les muestro estas dos fotos y les digo que comenzó en Milán la pasarela femenina de otoño invierno, seguro que se lo creen. Al fin y al cabo ahí están Eva Herzigova y un modelo con pechos y sostén mostrando creaciones de Dolce & Gabanna y de Vivienne Westwood . Pero no, la deteriorada Herzigova (recuerden que en su día fue chica wonderbra) luce un abrigo de hombre y el modelo de los pechos, pues... no sé qué decir. Afortunadamente, mi voluntario no es que sea un gran aficionado a la moda, pero si quedamos para cenar y se presenta con un sujetador relleno con un par de naranjas pues, qué no. Que le pido que se lo quite en el cuarto de baño. Con buenas palabras, porque lo quiero mucho. Pero por ahí no paso. Con uno que lleve sujetador en la pareja yo creo que hay más que suficiente. Total, que la temporada de moda ha comenzado, como es tradicional, con las colecciones de ropa masculina en Milán, pero ya ven como viene. ¿Masculina? ¿Femenina? Lo mejor de todo es que los cronistas especializados aseguran que retorna el macho en las creaciones que han abierto la pasarela milanesa. Son tiempos de cambio y hay que revisar los conceptos. Lula, magullado El que es un machote es el presidente brasileño. Me tiene fascinada con sus primeras medidas para combatir la pobreza en Brasil. Y, sobre todo, con esa visita a la pobreza que se ha marcado con la mayor parte de su gabinete. El problema es que Lula se ha entregado a sus administrados y éstos literalmente le han estrujado. Tanto que el pobre Lula ha tenido que someterse a una terapia de acupuntura para combatir el dolor físico, que para el moral tendrá que poner él las medidas necesarias. Y es que el presidente brasileño sufre una bursitis en el hombro derecho, que se le ha resentido en esta gira en la que ha estrechado centenares de manos y ha recibido abrazos para parar un tren. Dice su médico que las agujas le paliarán el dolor pero que, si quiere corregir su bursitis, deberá ser más cuidadoso con sus encuentros con el público. Pero Lula dice que, de eso, nada. Que él va a seguir con el mismo estilo. El padre ganó al hijo Ian y Seb Clover, padre e hijo, se picaron un día sobre quién de los dos era mejor navegante. Y como no veían forma de dilucidar el reto, decidieron cruzar el Atlántico en solitario. Cada uno con su barco. Salieron de Tenerife y ganó Ian, el padre: pero su hijo sólo llegó un día más tarde. Con todo, quedará para la historia que Seb se convirtió en el más joven navegante que cruzó el Atlántico en solitario, porque el chaval sólo tiene 15 años. El joven recorrió 2.700 millas marinas en 24 días, lo cual no está nada mal. Cuando llegó se abrazó a su padre y formuló su deseo: «quiero una cama. Una cama que no se mueva». Sin duda, el chaval se la merecía. Enhorabuena por el récord.