El borrón de Max Factor

Fernanda Tabarés
Fernanda Tabarés REDACCIÓN

SOCIEDAD

Desaparece el bisnieto del fundador del imperio cosmético, acusado de violación y de formar parte de un club de millonarios que droga a mujeres para abusar de ellas

07 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Andrew Luster responde con firmeza a la teoría que responsabiliza a los ricos herederos de desmantelar los imperios construidos por sus progenitores. Pero la biografía del bisnieto de Max Factor da para mucho más. En realidad, las andanzas de este playboy multimillonario que la policía federal norteamericana busca desde el viernes tras haber desaparecido en pleno juicio por violación ofrecen sobrados ingredientes para una película sobre el lujo y el sexo sin límites protagonizada por alguna de las estrellas que su bisabuelo maquilló en los años 40. El último capítulo de esta historia lo escribió Luster el pasado viernes. Consiguió desaparecer mientras un tribunal del condado de Ventura, cerca de Los Angeles, lo estaba juzgando por violación. Hasta el momento de la fuga, el tribunal tuvo tiempo de atisbar algunas de las peligrosas costumbres del millonario de 39 años, acusado de un total de 87 cargos, en los que se incluyen los de sodomía y envenenamiento, en relación con la presunta violación de tres mujeres. Andrew Luster se encontró con la justicia hace dos años y medio cuando una universitaria de 21 años lo acusó de haberla violado en su casa de la playa. La mujer contó algo más. Dijo que su agresor había utilizado una droga llamada GHB (gamma hidroxibutirato) para dejarla en estado inconsciente y abusar de ella. Cuando la policía registró la casa del presunto agresor encontró 17 cintas de vídeo en las que Luster aparecía procaticando sexo con mujeres aparentemente inconscientes. La mayor parte de ellas ya han sido identificadas. Las pruebas presentadas en los últimos días del juicio, antes de la fuga, parecían confirmar que a Luster se le daba por violar a mujeres desmayadas. Si las sospechas policiales son ciertas, el descendiente de Factor formaría parte de una organización internacional de playboys millonarios, conocida como Los Solteros, dedicada a filmar violaciones de mujeres previamente drogadas con GHB o Rohypnol. Las socios de esta alianza utilizarían Internet para intercambiar material. Hasta su desaparición, Luster se dedicó a negar estas acusaciones aduciendo que las mujeres con las que aparecía en los vídeos eran actrices aspirantes a trabajar para él cuando se convirtiera en director de cine porno, al parecer una de sus aspiraciones. Sea como sea, la policía tendrá que emplearse ahora para que el millonario responda de todas estas acusaciones. Sus abogados aseguran que no ha huido, sino que ha sido secuestrado o ha sufrido un accidente de tráfico. Pero en la casa que Luster tiene en la playa no están ni su perro, ni su coche, ni su ropa. Así que la policía cree que se fugó aprovechando la interrupción del proceso durante las fiestas navideñas. Hace poco se le había reducido la fianza de 10 millones de dólares a uno. El proceso continuará sin él.