La NASA utilizará el lago Vida como un laboratorio para tratar de probar en misiones posteriores a Marte que el Planeta Rojo albergó -o alberga- algún tipo de vida. La lección fundamental de este lago subglacial está relacionada con la capacidad que algunos organismos tienen para vivir en condiciones extremas. Pero además, el experimento realizado como los microorganismos extraídos del bloque helado ha servido para demostrar que pueden recuperar la vitalidad después de haber estado congelados. En la muestra aparecían algas que volvieron a realizar la fotosíntesis cuando se les aplicó un poco de calor. La comunidad científica permanece dividida sobre las posibilidades que Marte tiene de haber sido alguna vez un planeta hospitalario. Por una parte están los que sostienen que el hielo que ha sido captado en la superficie tuvo que ser agua en algún momento de la historia del planeta. Y donde hay agua, hay muchas probabilidades de que haya vida. Una teoría reciente defiende que bajo la superficie marciana hay agua supersalada, como la del lago Vida. Pero hace escasos días, astrónomos estadounidenses desarrollaron una nueva propuesta, según la cual, el agua llegó a Marte a bordo de miles de meteoritos que impactaron contra la superficie hace 4.000 millones de años y que provocaron los característicos cráteres del planeta. Si es así, Marte no fue nunca un cuerpo celeste tibio, húmedo y hospitalario que perdió su atmósfera por una reacción química provocada por dióxido de carbono.