En la capital de Taiwan, Taipei, se inauguró ayer el Festival de las Artes y quienes dieron el pistoletazo de salida fueron los integrantes del grupo Frutas extrañas, de Australia. Ahí los tienen, magníficos, apoyados en postes flexibles que les hacen flotar . Una maravilla llena de color que hace bueno el dicho del espectáculo «más difícil todavía». Claro que eso no es nada comparado con lo que van a leer en esta página, que el día vino cargadito de noticias para recordar. Por ejemplo, la de Lee , otro taiwanés, un camionero que se enamoró locamente de una compañera de profesión y, arrebatado por tanta pasión, se plantó en la casa de su amada para pedirle en matrimonio. Hasta aquí la cosa no trascendería de anécdota, pero es que lo hizo delante del marido de ella. La escena tuvo que ser de vodevil, con toda la familia delante y dado que el hasta ahora matrimonio llevaba siete meses como tal. Lo mejor es que no hubo sangre, si no demanda judicial (algo muchísimo más perjudicial para la salud), ya que en Taiwán el adulterio está penado con la cárcel. Convulsión en «Beckingham Palace». Ya saben que la segunda familia de Gran Bretaña no vive en Downing Street sino en el hogar de David, Victoria, Brooklyn y Romeo es decir, en B eckingham Palace . Bueno, pues ayer fueron noticias porque Scotland Yard detuvo a cinco personas acusadas de conspiración para secuestrar a la ex spice girl. El chivatazo lo dieron unos periodistas (de News of the world , el diario más sensacionalista de Occidente) que se infiltraron en la banda. Al final, cinco detenidos en Londres y Surrey, entre ellos una mujer. Y ya van dos intentos para secuestrar a Victoria. Famosos. La de hoy parece la jornada del famoso en la prensa, porque tengo muchos. Como el cantante francés Johnny Hallyday (¿cuánto tiempo hace que vive de rentas? ¿o seré demasiado joven?) acaba de publicar un nuevo álbum y en la presentación dijo que, cuando se muera, quiere que sus seguidores se vayan a beber un trago a su tumba y que «la fiesta continúe». Buena elección, que seguramente compartiría otro protagonista de la jornada, Clark Gable . Según la biografía que acaba de publicar Joan Benavent, el rey de Hollywood era un ser inestable, un bebedor empedernido y un adicto al sexo. Una joya, vamos. Unos vienen, otros se van. Después de la anterior noticia, voy a contarles algo tierno. Sarah Jessica Parker, actriz de la estupenda serie Sexo en Nueva York , dio a conocer ayer a su hijo James Wilke Broderick, hijo a su vez de Matthew Broderick. Por cierto, yo no recordaba que ambos eran pareja aunque debo ser la única. Y como suele ocurrir en estos casos, junto a un nacimiento hay que registrar una defunción, la del empresario Enrique Sarasola, millonario amigo de Felipe González y salsa de todas las fiestas económicas de los ochenta. Lo curioso es que casi se hizo más famoso por las andanzas amorosas de su hijo Gigi, y es que ya imaginarán que llamándose Gigi y siendo hijo de millonario uno tiene que ser bon vivant y conquistador.