La moda gallega exporta menos de lo que gasta en importaciones de ropa

Manuel V. Sola / B. Pallas REDACCIÓN

SOCIEDAD

La ausencia de fábricas de tejidos, hilados y tintes obliga a comprar fuera las materias primas -Portugal y China se convierten en los mayores proveedores de confección

21 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

La moda no genera divisas para la economía gallega. Las gasta. En el año 2001, la balanza comercial del sector textil gallego ya fue deficitaria en 3 millones de euros, sin incluir los 8,16 millones de euros (1.357 millones de pesetas) invertidos por las empresas gallegas en comprar en el extranjero maquinaria de confección. Este año, que ya acumula un incremento de las importaciones del 14%, el déficit comercial del textil se situará entre los 10 y los 20 millones de euros. El desajuste sorprende en un sector que se ha convertido en uno de los conglomerados empresariales más potentes y de más rápido crecimiento de facturación en Galicia. Gigante con pies de barro La industria de la moda generará este año 5.000 millones de euros (casi 832.000 millones de pesetas) en ingresos, es el cuarto de más rápido crecimiento en Galicia y el segundo en generación de riqueza. Entre las 100 empresas más rentables de Galicia hay 5 textiles y entre las veinte con mejor productividad de la mano de obra también hay cinco de la industria de la moda gallega. ¿Por qué un sector industrial tan potente es incapaz de convertirse en una fuente de divisas para Galicia? «Porque aquí no existe, ni ha existido nunca, una industria base que trabaje para los diseñadores, como sucede en Italia», explica Kina Fernández, una de las grandes de la moda gallega. Los datos coinciden con su opinión: Galicia carece de fábricas de tejidos, hilados y tintes capaces de abastecer una mínima parte de la producción de los modistos. Las empresas gallegas se gastaron el año pasado casi 205 millones de euros (34.109 millones de pesetas) en importar estas materias primas de Italia, Portugal, Francia o Turquía. «Para hacer lo que italianos o franceses, que tienen una mano de obra más cara, hemos de ofrecer algo diferente. Los talleres textiles gallegos tienen que mejorar técnicamente», opina Roberto Verino, una de las marcas gallegas de mayor proyección. Portugal, China o Turquía, países con mano de obra más barata, se han convertido en los princpales proveedores de prendas de vestir confeccionadas por encargo de los diseñadores gallegos. El modisto coruñés Antonio Pernas considera que la única solución para dotar de una base industrial moderna a la moda gallega pasa por «la tecnificación de los talleres». Pernas culpa a las instituciones y administraciones públicas para que «además de hablar tanto, apoyen más al sector».