Coyote Dax, todo dulzura

La Voz

SOCIEDAD

J. M. CASAL

No tiene una voz portentosa, pero sí una sonrisa encantadora. Coyote Dax es todo dulzura tras ese aspecto de vaquero fornido en los gimnasios, más que en los rodeos. El miércoles actuó en A Laracha. Y arrasó, a pesar de que el sonido dejó mucho que desear y de que la iluminación no destacaba su cara de niño. Cantó, bailó y animó a los miles de espectadores, entre ellos el omnipresente Javito, que incluso se atrevió a compartir escenario y coreografía con los bailarines.