El cantante está volcado en la gira veraniega, asegura que todavía no sabe cuánto ha ganado y que «no habrá nadie que los destruya»
05 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Se ha convertido en el cantante de moda de este verano, el auténtico vencedor de Operación triunfo tanto en ventas de discos -más de 700.000 hasta la semana pasada- como por el impacto que provoca en los escenarios. David Bisbal recorre España en una turbulenta gira que concluirá en octubre, fecha en que podría iniciar un recorrido por América Latina. Ave María o Corazón latino suenan repetitivamente en radios, bares y discotecas mientras el almeriense, de 25 años, no deja de abrir los ojos de admiración. Está viviendo un sueño del que no quiere despertar. El verano de Bisbal se resume en dormir, comer, un par de horas para realizar entrevistas y salir al escenario. -¿Tiene la sensación de estar dando un pelotazo ? -¿Cómo? La verdad es que estamos haciendo lo que nosotros queremos, que es poder cantar a este nivel porque yo actuaba antes de Operación triunfo con mi orquesta, y estaba lo más feliz del mundo. Pero hemos luchado mucho tiempo para tener esto y gracias a Dios ha venido. Ahora, es un placer cantar para tanta gente que te ha estado ayudando. No ha cesado el cariño desde Operación triunfo . Llevo varias semanas que me emociono, parece que estoy en una nube. -Hay artistas que se quejan de no tener espacio, de que los chicos de OT habéis copado todo el espacio, incluidas las galas. -Indiscutiblemente el programa ha repercutido mucho. Sin duda este año es el nuestro, pero a ellos también les llegaría su momento. Si te dan un papel para firmar el sueño de tu vida, ¿no lo vas a firmar, chiquilla? Tampoco creo que vayamos a quitar trabajo a nadie. Si ellos tienen su público siempre lo van a mantener. -¿Qué artistas le gustan? -Sergio Dalma, Luis Miguel es mi ídolo, y muchos más como Tom Jones. Son gente que están en un altar porque son verdaderos artistas. Si vivimos un sueño, pues que nadie nos lo quite. -Hay quien dice que podrían convertirse en juguetes rotos. -Uy, no creo. Tenemos un gran equipo que nos ha acogido como su propia familia. No nos van a abandonar, estamos en las manos de Dios y no habrá nadie que nos destruya. Estamos muy cuidados, que lo sepa toda España. La música es mi vida pero si un día se pierde el éxito yo volvería a mi orquesta encantado. -¿Se ha hecho rico? -Yo todavía no he visto na... El día que tenga vacaciones ya podré saber las cuentas. -¿Cómo le sentó el fracaso de Eurovisión? -Pensar en Eurovisión como un concurso de música es inútil, no nos vamos a rebajar. Pero, claro que te cabreas. -¿Le queda tiempo para la familia, para el amor? -Se echa de menos. Ahora, en plena gira, no existe más que el teléfono e incluso a veces mi madre viaja para verme.