Papá Bustamante ayuda a bajar los bártulos de la furgoneta gris, cristales tintados. Hijo Bustamante, la estrella, firma autógrafos al único grupito de fans que no se ha confundido de hotel, un conglomerado de asturianos y ribeirenses ataviados nada menos que con los pañuelos del Club Oficial de Fans de David Bustamante. Madre Bustamante se aloja en el mismo hotel que su marido y su hijo. Como hacerle una pequeña entrevistilla al ídolo de multitudes es un proceso complicado, procedemos a transcribir la inútil conversación entre el periodista, David Bustamante y el guardaespaldas que no lo abandona ni a sol ni a sombra. El periodista: «David, ¿me contestas a unas preguntas?» Bustamante: «Espera, amigo, que no puedo atender a todo». Firma autógrafos. El guardaespaldas intercepta el asunto: «¿De qué medio es?». El periodista: «De La Voz». El guardaespaldas: «Eso no es así, sabes que tienes que pasar por unos cauces para hacer entrevistas». El periodista: «Bueno, pero como ya estamos aquí...». Bustamante ignora al periodista, que baja el listón: «¿Y una pregunta al padre de Bustamante?» El guardaespaldas: «No, y gracias por colaborar». Cuando acaba de firmar, el albañil más famoso de España, muy amable, saluda y se mete en el hotel. Viste de azul. Gafas polarizadas; camiseta sin mangas; tatuaje a la vista; gorra O'Neill; pantalón tipo pirata y sandalias negras. Uñas de los pies cuidadas. Los únicos que hablan son los fans.