Un mar de ilusión y de vallas

La Voz

SOCIEDAD

El que se vivió en A Laracha fue un día para comerse las uñas. Desde primera hora de la tarde comenzó a prepararse todo para el recibimiento del nuevo héroe de la localidad. La plaza se convirtió desde el primer rayo de sol de la tarde en un mar de vallas que marcaban que se avecinaba algo grande en la villa bergantiñana. En la mente de todos los vecinos estaba la noche del domingo en que Javito logró la victoria en el Gran hermano . Aquella madrugada, pues la fiesta acabó con las luces del alba, todo el pueblo se volcó con su paisano. Primero enfrente de la pantalla gigante que instaló el Concello para seguir los derroteros de la gran final en la que el gallego se batió el cobre con Patricia y Kiko. Cuando Pepe Navarro pronunció Javito, los gritos y las bocinas inundaron el aire de la localidad. Ayer todo fue un poco diferente, tampoco mucho; la ilusión era lo que se reflejaba en la cara de las primeras personas que se acercaban a las puertas del Ayuntamiento, sobre las ocho de la tarde. Volvía el hijo pródigo, aquel que tres meses antes había partido con poca ropa en la maleta y la intención de divertirse en un concurso de televisión. Aquel día no hubo pláticas, ni luces de colores. Un abrazo de sus amigos, su familia y a triunfar. «Él nunca se planteó ganar el concurso. Sólo fue a pasarlo bien», asegura siempre su colega hostelero Javier Varela, encargado de organizar los viajes desde A Laracha hasta el chalé de Guadalix de la Sierra. Poco a poco con su carácter intimista, sin meterse en líos, se fue ganando el corazón no ya de sus vecinos, que ya lo tenía, sino de toda Galicia y después de los españoles que seguían el programa. Al final, logró una victoria que nunca había anhelado excesivamente. Camisetas a la venta El mercado también aportó su granito de arena a la fiesta. Aprovechando el reguero de dinero que deja tras de sí Javito, en la plaza se instaló un puesto de venta de camisetas con la efigie del larachés y un bar ambulante en el que se dispensaba un poco de todo.